Le mentí a todos para protegerme de ser juzgada.
A ciencia cierta no sabía siquiera porqué hasta me lo creí pero supongo que era necesario.
Quería llorar pero las lágrimas dejaron de brotar.
No sé si mi cuota a su nombre fue rebasada pero sabía bien que aunque lo hiciera, no ayudaría en nada.
Mis lágrimas no harían que cambiara o siquiera que volviera y aun sabiendo que nunca lo hará sigue existiendo esa llama en mí que sufre y se marchita de esperar.
Nadie entiende este sentimiento infinito de soledad y amor al mismo tiempo, donde, enamorada del fantasma de un recuerdo inexistente, de algo que fue creado por mi propia necesidad de un ser tan vacilante e indiscreto como mi mente... No busco ser infeliz, la verdad, si pudiese elegir desearía con toda mi alma que esta sensación salga finalmente de mi cuerpo pero... Admito que hubieron momentos en los cuales la acogía y le brindaba espacio... Pero ya comienza a apestar y no se quiere marchar.
Me he dado cuenta de que mi mayor miedo no es el miedo a su persona, es el miedo a volver al punto en el cual noto que realmente no existe nada que me haga creer en algo sincero, en un poco de amor...
Desde que viajo, no tengo la oportunidad de expresarme, ni he podido volver a escribir... Es como si me cohibiera, si sintiera que me espían y observan y no quisiera menospreciar sus buenos tratos o sus patadas, todas son bienvenidas siempre y cuando sean gratis (es la ley del viaje, ya no hay fondos para ponerse selectivo).
Pudiera hablar y sé que no me escucharía.
Desde entonces muchas cosas se arreglaron en mi cabeza y logré entender que nunca hubo algo porque luchar... Porque mantener el recuerdo intacto, las ganas, las ansias...
Pero entonces, como cuando limpias la casa, si acomodas los libros y recoges la ropa el espacio se verá más grande... Puede que no haya polvo pero no puedes evitar sentirte vacío.
Una de las mejores cosas que conoces en la carretera es a jamás exponerte por completo, ni con los mismos extraños... Todos quieren tenderte una mano pero nadie busca ser un pañuelo... Así que me lo callo y espero al momento en el que esté frente a frente con el horizonte, me sumerjo y sencillamente desaparece.
El mar tiene algo increíble, dicen que lo cura todo y es cierto, hasta los corazones rotos... Pero hay cosas que no puedes curar, hay heridas que no existen y supongo que puede limpiarte pero jamás podrá formar algo dentro de ti.
Extraño no necesitar de luz para caminar... Sólo confiar en tus pasos... Eres tu y tu destino y el resto es lo que disfrutas mientras tanto.
Claro, puedo decir "disfruta" porque llevo varada dos días en la misma casa que ya conozco. Así no funciona, necesito caras nuevas...
Ah! La vida
Si algo aprendí de la guerra, fue a marcharme tan rápido como pueda. No tanto por el crimen, sino por la prensa.
sábado, 31 de agosto de 2013
martes, 30 de julio de 2013
Bang, bang.
Si estuviese en casa nada sería diferente, no hay nada más triste que darse cuenta de eso.
Pequeña, asustada, estúpida e incomprensible.
Tantas cosas que escribir para el día de hoy y estoy sentada de nuevo sintiéndome enferma.
Pequeña, asustada, estúpida e incomprensible.
Tantas cosas que escribir para el día de hoy y estoy sentada de nuevo sintiéndome enferma.
lunes, 29 de julio de 2013
Bitácora del Capitán: Día 15.
Y entonces me dijo que era linda y me lo dijo cada día, cada mañana, cada noche y cada tarde y sin darme cuenta, poco a poco lo creía.
Y sonreía más y reía más y me sentía mejor.
Y al paso del tiempo sentí que estaba justo donde debía... Con alguien que no aplaudía cada una de mis acciones pero sabía justo cuando tragar su orgullo y abrazarme.
Los días pasaron y fue tan absolutamente hermoso que no los sentía irse... Llegaba a creer que esa era mi vida, que ese era mi lugar.
Luego desperté y sabía que no era real, seguía siendo linda pero ya no estaría él para recordarlo... Seguía siendo yo pero ya no había quien molestar.
Daría mucho por volver a sentirme de nuevo a gusto con mi piel, sentir que la brisa y el sol no molestan y que de verdad soy alguien que vale la pena querer.
No ha pasado mucho desde la última vez que besé sus labios y juro que se me dificulta recordarlos... Es tan extraño, estaba tan cómoda que olvidé por completo activar mi memoria y guardar en ella cada instante, cada caricia, cada beso, cada mordida y cada escena.
Por ahora siento que alguien sin permisos bajó el fuego y que todo se enfriará más de lo que se cocinará. Sería posible volver a verlo y que deje de ser todo tan perfecto?
Tengo miedo, de nuevo.
Y sonreía más y reía más y me sentía mejor.
Y al paso del tiempo sentí que estaba justo donde debía... Con alguien que no aplaudía cada una de mis acciones pero sabía justo cuando tragar su orgullo y abrazarme.
Los días pasaron y fue tan absolutamente hermoso que no los sentía irse... Llegaba a creer que esa era mi vida, que ese era mi lugar.
Luego desperté y sabía que no era real, seguía siendo linda pero ya no estaría él para recordarlo... Seguía siendo yo pero ya no había quien molestar.
Daría mucho por volver a sentirme de nuevo a gusto con mi piel, sentir que la brisa y el sol no molestan y que de verdad soy alguien que vale la pena querer.
No ha pasado mucho desde la última vez que besé sus labios y juro que se me dificulta recordarlos... Es tan extraño, estaba tan cómoda que olvidé por completo activar mi memoria y guardar en ella cada instante, cada caricia, cada beso, cada mordida y cada escena.
Por ahora siento que alguien sin permisos bajó el fuego y que todo se enfriará más de lo que se cocinará. Sería posible volver a verlo y que deje de ser todo tan perfecto?
Tengo miedo, de nuevo.
lunes, 22 de julio de 2013
Bitácora del Capitán: Día 8
Eres tan Lulú que te quedas dormida aun en vacaciones,
cuando no tienes una responsabilidad real… Sí, es tan tú.
Absolutamente nada pasó como fue planeado, eso de ver ex
novios y recorrer nuevos sitios será pospuesto para otro día… Hoy, aceptaré
algo que pospuse hace otros días.
Hola extraño al que llevo conociendo desde hace meses,
déjeme decirle que era exactamente como lo creía más no como lo imaginaba;
espero pronto poder borrar de su vocabulario tanta mala palabra… Por lo menos
para decir que hice algo durante mi estadía.
Creo que volví a tener 15 años y dejar que la presión social
manipule mis acciones… Robé cervezas en unos Chinos, fue algo tonto, tengo el
dinero para pagarlas, si tuviese también un poquito de remordimiento me
devolvería a hacerlo pero no quiero ser corrida con escobas y a golpes.
Digo que no he hecho nada y ya me he ruleteado toda la
Ciudad, creo que he de suponer entonces que por lo menos hice algo productivo
esta semana…
Mañana partiré a una tierra totalmente desconocida a ser
responsabilidad de un total desconocido y disfrutar del placer de ignorarlo
todo; si mis señores, mañana no estaré para nadie más que aquellos con quienes
me tope.
Por ahora, mi ciclo menstrual dice que aún no estoy
preparada pero el tiempo corre y exige agregar otro nombre en la lista.
Bitácora del Capitán: Día 7
Ya pasó una semana y debo admitir que jamás me había sentido
tan sola y abandonada, no había nadie cuidando mi espalda, tuve que huir por
mis medios del acoso y el ruido; nunca me había sentido tan pequeña y llorona,
rogando por alguien que me hiciera sentir en casa.
Qué mierda hago acá?, pero usted se metió en este lío sola y
debe callarse la boca si quiere seguir con esto de crecer y cambiar; así que
olvídate de esa vieja táctica de esconderte entre la multitud y asume las
consecuencias de tus actos (y entonces creo que crecí un poquito más).
Sobreviví a ese disparate de noche, puedo con este sol
fastidioso y esta gente que habla y no dice nada.
Bitácora del Capitán: Día 6
Otro día para decir que haré algo y no haré nada… Se me
pasan las horas de nuevo pensando por qué demonios me he metido en este lío.
Pero los años se pasan rubia, no podemos darnos el lujo de dejarlos ir como si
nada (ajá, sigue repitiéndolo hasta que lo creas).
Llegó la noche y consigo trajo mis ganas de perderme en ella…
Es hora de romper las reglas y como película romántica cruzaré de puntillas el
jardín, me subiré al carro de un extraño y veré que tiene este lugar para mí.
Bitácora del Capitán: Día 5
Mi primo me recordó que no se tocar la guitarra, mi vientre
hace su grandiosa entrada y comienzan las píldoras para controlar la rebeldía
de mi ciclo menstrual.
Todo guerrero tiene su punto débil y he sido derrotada, la
herida no para de sangrar y la cura no llegará sino hasta el día siguiente,
moriré con dignidad, ruidosa y quejonamente entre sábanas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)