Amo mi laptop y el sonido que hago al teclearla pero la tecnología aun no logra superar el sonido de las hojas al pasarse.
"Puedes volver a casa pero te costará"
Mi meta de finalizar mi carrera de nuevo se ve truncada por las formalidades... Aunque después de esas huidas a la playa tampoco es que me importe tanto.
Es hora de desempacar, ordenar y agradecer a todos aquellos que hicieron de mi bitácora la mejor decisión que pude tomar hasta los momentos.
Tres meses de vagabunda me robaron seis meses académicos... Pero la vida real es aquella que sucede y al final de cuentas, aun estoy joven... Puedo darme ese placer.
Es hora de cerrar los capítulos y aceptar las realidades... Así que es hora de concluir la Bitácora.
Quizá pasé por muchas ciudades, infinidad de lugares, hogares, personas que me tendían su mano y me brindaban unas aventuras inolvidables pero más allá del viaje en general, de lo palpable... Más allá de todo eso estuvo la verdadera aventura... La chica sola y con ello, el enfrentarse al mundo, a la gente, a nuevas tierras, nuevas cosas... De eso se trataba todo esto.
Sobre los personajes que quizá pasaron por alto... Para ellos va este día.
Conejo:
El sólo imaginarlo sonriendo, coqueteando con otras me mata.
Puedo aun recordar a la perfección las cosas de él que detestaba pero como las goteras de una vieja casa, uno se acostumbra a ellas.
Él era mio y eso lo cambiaba todo por completo.
El sentido de pertenencia... Es eso que convierte a una casa en un hogar y él... Él era mi hogar...
Mi lugar estaba justado a su lado.
Era mi refugio... Donde podía gritar, gemir, llorar, sin vergüenza alguna.
Estaba acostumbrada a sus grietas, sus goteras y sus pesadillas en mitad de la noche.
La seguridad que te da tener algo tuyo... Algo propio.
La sensación de tener algo palpable es irrevocable; por eso en parte entiendo su frustración hacía la distancia.
A veces, antes de dormir, me siento durante varios minutos en el baño y abro un poco el grifo del lavamanos sólo para verlo correr... Cierro los ojos y escucho su voz, "No te vayas Luivir, por favor no"
El absurdo de escribir sin querer respuesta y el aun más absurdo esperarla y no tenerla.
No vale de nada insistir cuando no puedes jactarte de tu recompensa
Así que dejé de buscarlo...
Eso no significaba que mi corazón no se arrugara cuando colgaba el teléfono sin un "te" antes del adiós... Pero consigue de cierta forma que entienda otros sucesos de mi vida que no creía posible
Como el hecho de alejarse de quienes quieres sólo para permitirles (o quizá permitirte) tener una vida, continuar con los viejos planes pospuestos por nuestros suspensivos.
Alegremente puedo decir que él no es una nueva herida a este cuerpo.
No es un fantasma.
No me aprierta.
Es sólo un romance tan jovial, infernal, feliz y pasajero.
Tal cual como prometieron que sería...
Aquí no había odios, ni herida...
Sólo suspiros ocasionales imaginando esas noches demenciales.
Me mostró tanto de mi que estuvo oculto... Me quitó la verguenza a exigir e imponerme.
Como un muy buen amigo con quien haces el amor y luego duermes... Y luego pueden volver a ser felices e íntimos.
Me dio la fuerza suficiente para recordarme muchas cosas... Como que si no obtengo lo que quiero no tiene razón seguir insistiendo... A veces, a la gente no le importa lo suficiente... No le importas lo suficiente y eso está bien... Debes aprender a que entonces no te importe lo suficiente.
Gracias a él, enfrento a los fantasmas y salgo casi ilesa... Casi, pero ahora duele un poco menos.
Y sobre los santos, verdugos y tumbas...
Creo que fue justa la visita al mausoleo
entregamos un buquet lleno de todo aquello que fue en vida
El ceder, escuchar y no entender...
La impotencia y la necesidad
La dulzura y la dureza.
Visitarlo fue como toparse con un viejo amigo, con el morbo acumulado (por supuesto).
Supe que no tendría lo que quería desde el instante en que reconsideré su pésimo intento de robarme un beso.
Todos lo sabían desde antes lo que sucedería y supongo que precisamente por ello no fue sorpresa para ninguno.
Entonces no entiendo porqué luego fuimos tan ajenos.
(POR FINALIZAR...)
Si algo aprendí de la guerra, fue a marcharme tan rápido como pueda. No tanto por el crimen, sino por la prensa.
martes, 15 de octubre de 2013
lunes, 7 de octubre de 2013
Un texto y dos frases
Era la misma de hace tres semanas atrás pero se veía diferente... Esta vez llovía y sus calles se inundaban... Esta vez ya no lloraba pero tampoco tenía motivos para sonreír. Esta vez ya no le temía a nada pero no hacía de mi un ser más vivo...
A dónde se fue la poesía? La magia y los encantamientos?
Los mismos edificios ubicados con exactitud en los mismos lugares donde los vi por última vez pero ya no se veían tan grandes, tan imponentes... Las ventanas no brillaban, el sol no picaba, la multitud no molestaba.
Era Caracas pero sin amores, sin pretenciones, sin sueños, sin necesidades y sobretodo, sin esperanzas.
No me servía de nada una ciudad tan grande si no tenía con quien soñarla.
Podemos quedarnos en la terraza por el resto de la noche, mañana tendremos problemas pero podremos ver las estrellas.
Más absurdo que esperar que suene el teléfono después de finalizar la conversación con un "te llamo"...
"Te llamo", el nuevo negro de las despedidas. La frase definitiva que indica que tu casi relación o algo acaba de terminar. La forma sutil de marcharse... Como todo un idiota.
A dónde se fue la poesía? La magia y los encantamientos?
Los mismos edificios ubicados con exactitud en los mismos lugares donde los vi por última vez pero ya no se veían tan grandes, tan imponentes... Las ventanas no brillaban, el sol no picaba, la multitud no molestaba.
Era Caracas pero sin amores, sin pretenciones, sin sueños, sin necesidades y sobretodo, sin esperanzas.
No me servía de nada una ciudad tan grande si no tenía con quien soñarla.
Podemos quedarnos en la terraza por el resto de la noche, mañana tendremos problemas pero podremos ver las estrellas.
Más absurdo que esperar que suene el teléfono después de finalizar la conversación con un "te llamo"...
"Te llamo", el nuevo negro de las despedidas. La frase definitiva que indica que tu casi relación o algo acaba de terminar. La forma sutil de marcharse... Como todo un idiota.
lunes, 2 de septiembre de 2013
Bitácora del Capitán: Perdí la cuenta de los días.
Se acerca cada vez más el día y tocará enfrentarme al mayor
reto hasta ahora, el de convertir esto en mi estilo de vida… No volver a ver
las montañas como un muro enorme el cual me encerraba hasta el punto de asfixia
sino como enormes bosques en los que puedo perderme una y otra vez, el de
caminar hasta que la suela de tus botas se desgasten y aun así seguir
caminando, el de no necesitar más de lo necesario y de brindar apoyo a quienes
por alguna razón, decidieron de apoyarte.
Encontré la libertad en la carretera, es algo ya conocido y
ya muchos han hablado de ello pero creo que muchos la buscan en vano. La buscan
queriendo cargar maletas pesadas creyendo que el montón de ropa que llevan
encima les servirá para algo… Lo sé porque fui una de ellas.
A medida que comenzó el viaje fui despojándome poco a poco
de las cosas que no necesitaba en realidad, primero el secador de cabello,
luego el vestido de fiesta y los tacones, el maquillaje, los libros y cd’s…
Poco a poco me fui desprendiendo de ellos cuando me di cuenta de que jamás
podría ir tan lejos con tanto encima… Realmente necesitas viajar con tu
computadora a todos lados?, lo aprendí luego de varios calambres en la espalda
y muslos… No necesito más que mi cédula, mi papel de números anotados, un par
de cambios de ropa interior y el dinero suficiente para pagar otro autobús… Ya
hasta olvidas la moda y usas los mismos zapatos cada día, prefieres guardar un
par de latas de atún en lugar de otros botines.
Aprendí a sentirme fuerte, a remar contra la marea, a hablar
conmigo misma si necesitaba a alguien con quien hablar… Aprendí a observar todo
a mí alrededor, a confiar en mis pies y a olvidarme de las luces…
Aprendí a estar sola y sentirme a gusto con esa soledad… Y
cuando hiciera mucho frío y mucho silencio, en esos momentos en lo que tu
cabeza comienza a jugar y sientes miedo, pánico, en esos momentos puedes
comenzar a cantar.
He comenzado a hacer de mi vida una obra de arte y ya no
necesito un nombre falso, quiero que esta vez mis huellas estén firmadas con mi
verdadero nombre y apellido.
Dejar de culpar a un alter-ego por las acciones que siempre
quise hacer y aceptar que aun con mi inocencia soy capaz de hacer actos bajos y
decadentes.
Soy mi propio ángel y demonio, mi mayor miedo, mi mayor
reto, mi gran ilusión.
Soy la chica pequeña de muslos grandes y mejillas sonrojadas…
Del cabello brillante y ojos pequeños… Soy la coqueta, la promiscua y la
enamorada… La tímida, la cerrada y la parlanchina… La celosa, la liberal, la
extremista… Soy tan grande como el océano y tan pequeña como los granos de
arena que se enterraban en mis uñas.
Soy quien siempre quise ser… Y ahora, sólo me queda mantener
mi propia identidad y no volver a abandonar la carretera.
Hay un cierto placer en cargar una mochila pesada y la ropa
sucia.
sábado, 31 de agosto de 2013
Bitácora del Capitán Día Nolosé.
Le mentí a todos para protegerme de ser juzgada.
A ciencia cierta no sabía siquiera porqué hasta me lo creí pero supongo que era necesario.
Quería llorar pero las lágrimas dejaron de brotar.
No sé si mi cuota a su nombre fue rebasada pero sabía bien que aunque lo hiciera, no ayudaría en nada.
Mis lágrimas no harían que cambiara o siquiera que volviera y aun sabiendo que nunca lo hará sigue existiendo esa llama en mí que sufre y se marchita de esperar.
Nadie entiende este sentimiento infinito de soledad y amor al mismo tiempo, donde, enamorada del fantasma de un recuerdo inexistente, de algo que fue creado por mi propia necesidad de un ser tan vacilante e indiscreto como mi mente... No busco ser infeliz, la verdad, si pudiese elegir desearía con toda mi alma que esta sensación salga finalmente de mi cuerpo pero... Admito que hubieron momentos en los cuales la acogía y le brindaba espacio... Pero ya comienza a apestar y no se quiere marchar.
Me he dado cuenta de que mi mayor miedo no es el miedo a su persona, es el miedo a volver al punto en el cual noto que realmente no existe nada que me haga creer en algo sincero, en un poco de amor...
Desde que viajo, no tengo la oportunidad de expresarme, ni he podido volver a escribir... Es como si me cohibiera, si sintiera que me espían y observan y no quisiera menospreciar sus buenos tratos o sus patadas, todas son bienvenidas siempre y cuando sean gratis (es la ley del viaje, ya no hay fondos para ponerse selectivo).
Pudiera hablar y sé que no me escucharía.
Desde entonces muchas cosas se arreglaron en mi cabeza y logré entender que nunca hubo algo porque luchar... Porque mantener el recuerdo intacto, las ganas, las ansias...
Pero entonces, como cuando limpias la casa, si acomodas los libros y recoges la ropa el espacio se verá más grande... Puede que no haya polvo pero no puedes evitar sentirte vacío.
Una de las mejores cosas que conoces en la carretera es a jamás exponerte por completo, ni con los mismos extraños... Todos quieren tenderte una mano pero nadie busca ser un pañuelo... Así que me lo callo y espero al momento en el que esté frente a frente con el horizonte, me sumerjo y sencillamente desaparece.
El mar tiene algo increíble, dicen que lo cura todo y es cierto, hasta los corazones rotos... Pero hay cosas que no puedes curar, hay heridas que no existen y supongo que puede limpiarte pero jamás podrá formar algo dentro de ti.
Extraño no necesitar de luz para caminar... Sólo confiar en tus pasos... Eres tu y tu destino y el resto es lo que disfrutas mientras tanto.
Claro, puedo decir "disfruta" porque llevo varada dos días en la misma casa que ya conozco. Así no funciona, necesito caras nuevas...
Ah! La vida
A ciencia cierta no sabía siquiera porqué hasta me lo creí pero supongo que era necesario.
Quería llorar pero las lágrimas dejaron de brotar.
No sé si mi cuota a su nombre fue rebasada pero sabía bien que aunque lo hiciera, no ayudaría en nada.
Mis lágrimas no harían que cambiara o siquiera que volviera y aun sabiendo que nunca lo hará sigue existiendo esa llama en mí que sufre y se marchita de esperar.
Nadie entiende este sentimiento infinito de soledad y amor al mismo tiempo, donde, enamorada del fantasma de un recuerdo inexistente, de algo que fue creado por mi propia necesidad de un ser tan vacilante e indiscreto como mi mente... No busco ser infeliz, la verdad, si pudiese elegir desearía con toda mi alma que esta sensación salga finalmente de mi cuerpo pero... Admito que hubieron momentos en los cuales la acogía y le brindaba espacio... Pero ya comienza a apestar y no se quiere marchar.
Me he dado cuenta de que mi mayor miedo no es el miedo a su persona, es el miedo a volver al punto en el cual noto que realmente no existe nada que me haga creer en algo sincero, en un poco de amor...
Desde que viajo, no tengo la oportunidad de expresarme, ni he podido volver a escribir... Es como si me cohibiera, si sintiera que me espían y observan y no quisiera menospreciar sus buenos tratos o sus patadas, todas son bienvenidas siempre y cuando sean gratis (es la ley del viaje, ya no hay fondos para ponerse selectivo).
Pudiera hablar y sé que no me escucharía.
Desde entonces muchas cosas se arreglaron en mi cabeza y logré entender que nunca hubo algo porque luchar... Porque mantener el recuerdo intacto, las ganas, las ansias...
Pero entonces, como cuando limpias la casa, si acomodas los libros y recoges la ropa el espacio se verá más grande... Puede que no haya polvo pero no puedes evitar sentirte vacío.
Una de las mejores cosas que conoces en la carretera es a jamás exponerte por completo, ni con los mismos extraños... Todos quieren tenderte una mano pero nadie busca ser un pañuelo... Así que me lo callo y espero al momento en el que esté frente a frente con el horizonte, me sumerjo y sencillamente desaparece.
El mar tiene algo increíble, dicen que lo cura todo y es cierto, hasta los corazones rotos... Pero hay cosas que no puedes curar, hay heridas que no existen y supongo que puede limpiarte pero jamás podrá formar algo dentro de ti.
Extraño no necesitar de luz para caminar... Sólo confiar en tus pasos... Eres tu y tu destino y el resto es lo que disfrutas mientras tanto.
Claro, puedo decir "disfruta" porque llevo varada dos días en la misma casa que ya conozco. Así no funciona, necesito caras nuevas...
Ah! La vida
martes, 30 de julio de 2013
Bang, bang.
Si estuviese en casa nada sería diferente, no hay nada más triste que darse cuenta de eso.
Pequeña, asustada, estúpida e incomprensible.
Tantas cosas que escribir para el día de hoy y estoy sentada de nuevo sintiéndome enferma.
Pequeña, asustada, estúpida e incomprensible.
Tantas cosas que escribir para el día de hoy y estoy sentada de nuevo sintiéndome enferma.
lunes, 29 de julio de 2013
Bitácora del Capitán: Día 15.
Y entonces me dijo que era linda y me lo dijo cada día, cada mañana, cada noche y cada tarde y sin darme cuenta, poco a poco lo creía.
Y sonreía más y reía más y me sentía mejor.
Y al paso del tiempo sentí que estaba justo donde debía... Con alguien que no aplaudía cada una de mis acciones pero sabía justo cuando tragar su orgullo y abrazarme.
Los días pasaron y fue tan absolutamente hermoso que no los sentía irse... Llegaba a creer que esa era mi vida, que ese era mi lugar.
Luego desperté y sabía que no era real, seguía siendo linda pero ya no estaría él para recordarlo... Seguía siendo yo pero ya no había quien molestar.
Daría mucho por volver a sentirme de nuevo a gusto con mi piel, sentir que la brisa y el sol no molestan y que de verdad soy alguien que vale la pena querer.
No ha pasado mucho desde la última vez que besé sus labios y juro que se me dificulta recordarlos... Es tan extraño, estaba tan cómoda que olvidé por completo activar mi memoria y guardar en ella cada instante, cada caricia, cada beso, cada mordida y cada escena.
Por ahora siento que alguien sin permisos bajó el fuego y que todo se enfriará más de lo que se cocinará. Sería posible volver a verlo y que deje de ser todo tan perfecto?
Tengo miedo, de nuevo.
Y sonreía más y reía más y me sentía mejor.
Y al paso del tiempo sentí que estaba justo donde debía... Con alguien que no aplaudía cada una de mis acciones pero sabía justo cuando tragar su orgullo y abrazarme.
Los días pasaron y fue tan absolutamente hermoso que no los sentía irse... Llegaba a creer que esa era mi vida, que ese era mi lugar.
Luego desperté y sabía que no era real, seguía siendo linda pero ya no estaría él para recordarlo... Seguía siendo yo pero ya no había quien molestar.
Daría mucho por volver a sentirme de nuevo a gusto con mi piel, sentir que la brisa y el sol no molestan y que de verdad soy alguien que vale la pena querer.
No ha pasado mucho desde la última vez que besé sus labios y juro que se me dificulta recordarlos... Es tan extraño, estaba tan cómoda que olvidé por completo activar mi memoria y guardar en ella cada instante, cada caricia, cada beso, cada mordida y cada escena.
Por ahora siento que alguien sin permisos bajó el fuego y que todo se enfriará más de lo que se cocinará. Sería posible volver a verlo y que deje de ser todo tan perfecto?
Tengo miedo, de nuevo.
lunes, 22 de julio de 2013
Bitácora del Capitán: Día 8
Eres tan Lulú que te quedas dormida aun en vacaciones,
cuando no tienes una responsabilidad real… Sí, es tan tú.
Absolutamente nada pasó como fue planeado, eso de ver ex
novios y recorrer nuevos sitios será pospuesto para otro día… Hoy, aceptaré
algo que pospuse hace otros días.
Hola extraño al que llevo conociendo desde hace meses,
déjeme decirle que era exactamente como lo creía más no como lo imaginaba;
espero pronto poder borrar de su vocabulario tanta mala palabra… Por lo menos
para decir que hice algo durante mi estadía.
Creo que volví a tener 15 años y dejar que la presión social
manipule mis acciones… Robé cervezas en unos Chinos, fue algo tonto, tengo el
dinero para pagarlas, si tuviese también un poquito de remordimiento me
devolvería a hacerlo pero no quiero ser corrida con escobas y a golpes.
Digo que no he hecho nada y ya me he ruleteado toda la
Ciudad, creo que he de suponer entonces que por lo menos hice algo productivo
esta semana…
Mañana partiré a una tierra totalmente desconocida a ser
responsabilidad de un total desconocido y disfrutar del placer de ignorarlo
todo; si mis señores, mañana no estaré para nadie más que aquellos con quienes
me tope.
Por ahora, mi ciclo menstrual dice que aún no estoy
preparada pero el tiempo corre y exige agregar otro nombre en la lista.
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