viernes, 24 de mayo de 2013

La inocencia ya pasó de moda Lulú, deberías adaptarte a los cambios.

jueves, 23 de mayo de 2013

Hablando de Navíos.

Cómo sobrevivir a un bote que se hunde?
Hagas lo que hagas lo hará, porque se daño, chocaste con una roca enorme y se rasgó y ahora el agua entra y es imposible detenerlo.
Nunca fui tan sincera como lo he sido últimamente y aun así no miento cuando digo que nunca lo hago...
La idea del blog siempre fue eso de crear estas cosas que siempre quise decir y que por alguna extraña razón nunca pude y es como darle a aquellas emociones una segunda oportunidad, para ver si esta vez si son escuchadas mis declaraciones.
Antes creí no tener miedos porque a pesar de tenerlos no sentía la necesidad de hacérmelos saber... Creo que es como un método de auto defensa contra nosotros mismos que a pesar de saberlo nos lo negamos hasta el punto de dudar entre si simplemente lo soñamos o de verdad sucedió.
La cosa es que desde un entonces para acá no he podido mentir, no me podido decir "Hoy seré..." puesto que sencillamente aunque lo haga no siento placer,  no disfruto de ello porque es casi como si el juego hubiese terminado y el viejo chiste ya no tiene sentido.

Nunca me sentí tan pequeña como me siento esta noche, tan diminuta, tan poca cosa... Tan cerrada que me deprime el simple hecho de ser yo, como si ya no me bastara ni para mi...
He viajado, he conocido.. He tenido una vida desde entonces... Desde el entonces secreto que todos desconocen... He tratado de ser y aparentemente lo he logrado.
Pero es como si sencillamente nada encajase y supieras que todo marcha como debe menos tu, como si simplemente mi contrato en estas tierras se venció.

Toda mi vida sentí la necesidad de huir, de volar... Pero nunca supe a donde.
Cuando creí saberlo vino el mundo y cambió de posición.
Y ahora que entiendo que de nada me sirven las alas si no tengo destino, encuentro a la tierra del nunca jamás diciendo "no es que nunca pero tampoco es que siempre..."
No me he explicado, no sé como hacerlo, extraño tanto el simple hecho de llorar... La cosa es que tuve coraje he hice algo que jamás me hubiese permitido, fui honesta con alguien más que conmigo y creo que no me doy a entender cuando digo que hay veces que sientes que tu corazón se sale del pecho y que todo es sencillamente perfecto... O no perfecto pero sí hermoso. Como si por una vez nadaras con la marea...
El problema?
Cuando estás acostumbrada a huir cómo quedarte varado?
Cómo no seguir... Cómo sólo dejar todo fluir?

Cuando tu bote se rasga, no hay mucho que hacer... El agua entrará y en minutos el barco se hundirá... Cómo mantenerse a flote?, todo buen capitán una se hunde con su barco..
Qué trato de decir?
Que cuando uno es sincero con alguien más que consigo mismo debe sincerarse en que no todo o mejor dicho, casi nada de lo que planeas es lo que esperabas que fuera... Y qué les puedo decir? Cuando te das con todo tiendes a tener el riesgo de caer con todo... Supongo que es básicamente eso...

Lo que tengo, lo que siento, lo que vivo ahora es más fuerte de lo que fue hace seis meses, hace dos años...
Porque ahora sé las consecuencias, sé como acaban las historias...
Porque ahora sé que de nada sirve nadar cuando no hay orilla.

Lo lindo de ser independiente es que todo te es ajeno, nada perturba lo suficiente...
Lo lindo de que todo cambie es sentir que alguien más cuida tu espalda... Como si se tuviese un par de piernas donde reposar la cabeza...
Pero cuando te muerden los lobos... No existe ningún lugar seguro.

jueves, 16 de mayo de 2013

Mérida, 2013.


Esa maldita sensación de querer escribirlo, necesitar drenarlo, contarlo de alguna forma para liberar el peso sobre tu espalda y sin embargo no hacerlo, por miedo quizás, no hacerlo por el simple hecho de que nadie quiere o debe escucharlo y compartir tu tristeza. 
Quiero escribir tanto sobre el vacío que me deja ser tan vacía, pero sólo quedó un documento en blanco.
Al final, tenía lo que quería, era la mujer de todos y la chica de nadie; pero los rumores habían atravesado toda la ciudad advirtiéndole a las masas, y entonces, todo era absolutamente igual excepto que ya nadie se enamoraba locamente de mi locura. No es divertido el cinismo si no tienes a nadie con quien usarlo.
Quiero desaparecer en el humo del cigarro que me envuelve, puedo escuchar cada vez más agudo el sonido de las palas de la construcción… Casi, casi como si la arena que tomaran cayera sobre mi cuerpo, donde por tanto negarme a la iglesia, ni había un cura narrando mi descenso.
Me gustaría poder salir por ahí y olvidar mi necesidad de pensar las cosas, pero tan desligado estaba el sexo del amor para mi, que ya no me satisfacía conocer un extraño que mordiera mis labios, ya no me satisfacía, ya no me llenaba otro hombre que me dijera “sé mía”… Ya no me interesaba mentir para esconderme, puesto que ya estoy escondida.
Nadie sabe quien soy, quien seré y a quien dejaré… Al salir sólo obtengo el placer de mover mis pies. Sin nada que ganar y nada que perder. Lo único que podría salvarme es una terapia de electro shock, o en su defecto, un amor.

Mérida, 2012.


Por quinta vez lo diré, tu recuerdo se me agota y no consigo otra cosa que me haga escribir. Es semi frustrante, verás, siento la necesidad de sentir algo por alguien y que yo recuerde, tú estás más fresco que los demás cadáveres pero terminaste de pudrirte y no eres más que polvo y huesos incompletos.
Desde que mire a mi fantasma a la cara y le dije que no tenía miedo, deje de sentirlo, he llegado al punto donde puedo hablarte sin siquiera pensar tu nombre y hasta he llegado a confundirte con otros hombres, me siento orgullosa de eso.
Básicamente mi vida actual es un confeti adolescente. Muchas personas, muchos colores, muchos excesos y muchas ganas de acabar con el mundo; sin embargo, y supongo que debe ser lo que llaman madurez, ya la ira va pasando y rindiendo sus frutos. Hay días en los que simplemente me deprime el aburrimiento de saber que ya conozco todo lo que desconocía y quisiera volver a sentir esa ira, pero se pasa fácilmente con un buen punk y un vaso de ron. 
A medida que crezco lo único que se reseca en mi es mi garganta, he empezado a fumar en exceso durante las madrugadas… Para mi defensa, hace demasiado frío a estas horas.
Debo admitir que sentí ganas de escribirte, no porque te extrañe ni nada de eso (y me resulta aun un poco difícil creerlo), sólo me dan ganas de pasarme por ti y crear un pequeño caos, porque si respondes haré un caos y si no, haré un total caos dramático sobre ello. Soy demasiado desastrosa y sabes que me encanta jugar.
Como ya el amor no pesa y los recuerdos dejaron de doler, baso mi vida en fiestas ilimitadas con accesos de primera fila a las mejores funciones de versiones de mí misma. A veces, cuando estoy con esos hombres puedo verme desde tercera persona, puedo ver mi cara de placer cuando me tocan… Sabes bien que no me da placer el tacto, me da placer saber que estoy pecando.
Ya no encuentro razones para agredirme, aunque según mi adorada psiquiatra mi apetito sexual es un reflejo de mis autodestrucciones, por lo menos no me recetan más que condones… Me cansé de las pastillas.
Iré por otros cigarros. Espera.
Según el corrector, la palabra “caos” está mal escrita, lo marca con una línea en zigzag rojo sangre, ¿sabes?, de ese rojo que a pesar de ser claro llama la atención, en fin, según la web, está bien… Así será el caos que hasta escribirlo es llamativo.
A veces me pregunto si me gustaría saber de ti, de como te va y su parafernalia, pero luego me auto respondo diciendo que ciertamente eres terriblemente predecible y debes seguir siendo exactamente la misma persona haciendo exactamente las mismas cosas que hacías cuando me conocías. No emociona mucho la idea pero supongo que cada quien tiene su forma de sentir que viven.
Por mi parte tampoco podría quejarme, sigo bastante igual a su manera, sigo siendo tonta, enamorada del amor en general y escribiendo, sólo que ahora sé más cosas y no dudo en presumirlas, tengo menos miedos, muy pocos en realidad… He subido al carro de extraños mientras estoy ebria y llegado a salvo y con la barriga llena a casa. He tomado ácido, he bebido desde temprano, he mentido y huido de casa y todo sin repercusiones aparentes.
Creo que lo único que ha cambiado en mí ha sido ese deseo creciente de afecto y relaciones… Eso que tu sabes que hacía que quisiera casarme con el primero que me invitara a salir… Hoy en día no me preocupa eso, ya no busco imposibles, los hago.
Disculpa, estaba escribiendo una carta.

Caracas, diciembre 2012.


Todo pasó tan rápido. Demasiado para mi gusto, inclusive. Cuando me di cuenta, ya estaba partiendo lejos de aquí y a la mañana siguiente estaba ahí. Busqué excusas para toparme contigo. O quizás toparme contigo era la excusa para poder estar ahí. Una de dos. La segunda me suena más sincera. La cosa es que, estuve ahí. Pasé, caminé, hasta fui feliz. Apenas llegué a la estación sentí escalofríos. Quería llorar. No precisamente de tristeza. Tenía miedo, miedo de toparme contigo, o mejor dicho, miedo de toparme con el recuerdo. No tuve tiempo para pensar, estaba muy ocupada pensando en verme fabulosa por si acaso llegabas a observarme pasar. Vivía una película, juro que veía las cámaras cambiando de cuadros a medida que atravesaba la calle. La forma en la que la gente me miraba, la forma en como creía que lo hacían. Llegue al lugar que solía amar. No lo amé. Durante meses soñé con ese momento y de pronto, de pronto estaba ahí fingiendo que me dolía, dándome golpes imaginarios en el pecho porque no fue ni medio de lo que creía que sería. Eso sí fue un poco triste, debo admitirlo. No duré mucho, quizás cinco minutos como mucho. Me fui tranquila. Me fui sintiéndome extraña. Quería amarte otra vez y no sucedió, no pude obligarme a hacerlo tampoco. Eso sí que dolió, saber que no me dolió.
El destino es una perra encantadora, que exhibe sus piernas en el bar sólo para llamar la atención y es capaz de coquetearte y hacerte creer que tendrás una noche inolvidable con tal de que pagues su cuenta.
Tenía miedo de mi, miedo de quien sería yo si no pensaba en ti. Tanto me preocupé en imaginar mi vida contigo que no noté como mi vida se seguía formando aún sin ti. 
No sé si me hizo bien o mal, sólo sé que me hizo darme cuenta de que, era cierto lo que decía cuando te odiaba por teléfono… Te amé tanto, que no me di cuenta de cuando deje de hacerlo.

(Este es mi favorito de toda la vida.)

...

Creen que sea posible sencillamente retener a alguna persona?, sé que no, sé que no se puede así pero a veces me reprimo pensando que si pude y que sencillamente nunca supe que hacer.
Cuando alguien me cuenta que su relación está estancada en ese punto maldito donde el desinterés toma posesión de uno y la ira del otro, donde ya no eres tu y él, es básicamente la necesidad mezclada con la imposibilidad.

Sólo he conocido a alguien quien logró salir de ello victorioso, al final siempre queda muchas heridas y todo lo demás pero se quedó con la chica; es una lástima que para la mayoría resulta imposible.

La vida se me ha dificultado un poco más en este año y según he leído, a todos también... Pero a veces siento que sólo yo proyecto la frustración.
Frustración social, política, económica... Te frustra la universidad, te frustra tu hogar, te frustra hasta tu propia existencia.

He ido subiendo y bajando de trenes desde que comenzó el año. Conocido, bailado, cambiado de tonos de uñas y de cabello pero todo sigue siendo básicamente lo mismo, con detonante diferente...

Esta este chico quien me vuelve loca de más formas de las que alguien puede entender... Es salvaje, tosco, sin ningún grado de verguenza y a su vez, poesía pura... Desde hace ya un tiempo estamos esperando imposibles de locura, exceso, obsesión y por qué no?, un poco de amor.
Básicamente él es lo que amo de una persona, es terriblemente libre, libre en el sentido de que poco le importa lo que mucho le molesta y prefiere romper el jarrón que esperar por alguien que traiga flores.

Hace un par de semanas descubrí que no era la única alma en pena en esa habitación, era como si de la confianza que generó tal extraña relación finalmente rindió frutos... Y ya no era libre, ya le pertenecía a alguien... Ya no era feliz, ahora lloraba... Ya ni rompía cosas, sólo se emborrachaba hasta caer dormido... Y no tiene absolutamente nada de malo, es humano, pero creo que puedo decir con toda potestad que sabes que se perdió todo cuando quien debería hacerte dar vueltas termina deprimiendote.

Creo que es el mismo problema con todos los chicos que he conocido desde antes que comenzará este año... Son criaturas que de cierta forma me hacen divina esta tarea de vivir una vida pero eventualmente muestran lo que tienen dentro y están tan o más asustados que yo, con mayores necesidades, mayores debilidades, miedos... Y pierde el sentido buscarlos cuando una también busca la seguridad en otras personas.

Lo que quiero decir y en resumen, es como si todos ya estuviésemos comprometidos... Y uno va con su cruz la cual tiene nombre y apellido, va con ella en la espalda todos los días... Y hay días que no pesa y hay otros que simplemente resulta imposible moverse, pero el peso es el mismo... y vas por la vida en busca de alguien que te quite esa cruz de encima, como si tus manos no llegaran a poder agarrarla.... Y conoces a alguien quien hace cada día menos frustrante el hecho de cargar a un muerto y casi casi olvidas todo, como si nunca lo hubieses leído... Hasta que te das cuenta de que ese alguien tiene encima otro muerto que carga a cuestas por la vida deseoso de un tercero que haga su pesar más ligero... Y se unen... Y no son más que un pasatiempo mientras ambos esperan por separado que llegue un tercero a exigir lo que por defecto le pertenece... Alguien que vaya a reclamar al muerto.

Llámenlo como prefieran pero sencillamente me resulta imposible entablar una relación con estos hombres, con hombres que le pertenecen a otras mujeres... Me rehúso a compartir la cama con otro corazón roto.

domingo, 5 de mayo de 2013

Another man... Another name.


Another man, another name.
Another night I’m dying to forget.
Allow me to thank you for being so sweet, for waiting until the bottle ends to take me to bed.
I’m not a child anymore, that’s what I guess… I know what I do and what I should not… Or that’s what I like to think.
Another man, another night for hating myself
But, what can I say?
I can not complain.
I knew since fifteen that nothing’s for free.
Take me home, take me for a ride,
Tell me I’m yours, even when it’s just a lie.
Please treat me right.
Please be good to me.
Please give me a kiss goodnight
Tell me you wont forget me, my dear.
Take me for a ride.
Take me faraway.
Make me yours, one, two, three times… I couldn’t care less… As long as I stay.
How can you be polite when the night it’s so rude?
How can I feel good after that when I know tomorrow you’ll forget me too.