jueves, 17 de septiembre de 2015

Destiempo (Part.1)

Eres una sorpresa y en cada encuentro, una fiesta.
Los suspiros que brotan de los poros terminan disipándose a la altura de los anhelos.
No queda duda, el humano es torpe,
                                               iluso,
                                              y pendejo.
Pero... Quién sería yo para contradecir a la naturaleza...
tentar al destino y arruinar su obra maestra...
Esto, es tan propio y tan tuyo.
Esto de acabar con mis sentidos,
                               mis escudos,
desnudándome en mitad de la vida, para dejarme ver como lo que soy...
                                                                                                       de carne,
                                                                                                                miedo
                                                                                                                      y sentimientos.
Tus labios tienen un gustito a imposible que despierta mi sed victoriana,
Un viaje adentro, al descubrimiento de nuevos poros, perdidos en el universo de vellitos que decoran con tanto capricho mi cuerpo...
                                           ... El mundo despega con cada roce...

jueves, 27 de agosto de 2015

Eramos como niños

Eramos como niños...
tristes y gallardos
atados de manos y brazos para evitar mostrar nuestros lamentos.
Nos quisimos de ratitos
yo necesitaba un alma y él un cuerpo
hicimos el intento.
Arrojamos de la cama todo lo que en vida nos sobraban
las tristezas, los recuerdos, el pasado o el amor....
Cada noche ganabamos
y nos acostabamos perdidos
porque el triunfo mal merecido nunca deja buen sabor de boca
y a la mañana siguiente consistia en empezar de cero...
A buscarle
A contarle
A la amistad cultivada de tantas cicatrices.

Jugabamos a ser niños
y cada abrazo era un tormento
cada beso...

domingo, 16 de agosto de 2015

"No te pongas nada, ponte cómoda"

"No te pongas nada, ponte cómoda" 

Me abrazó de espaldas y me besó el cuello. Sabía que ya nada necesitaba.
Los cambios de temperatura, la dirección de la brisa y las nubes danzantes. Todo parecía eterno y a la vez, en un cambio constante. Todo menos nosotros, postrados sobre la cama, completamente rendidos ante los cuerpos. Bastaba con suspirar para alcanzar el cielo.
Y aun así, no lo quería.
Era mejor lo que tenía entre brazos.
Me ahogo de tanta sed
Sumergida
En estado de coma donde la imaginación se presta a volar...
Siendo tragada por un submarino, la presión se acumula en mi garganta hasta hacerme relinchar
como el caballo atado del hocico, malcriado, necio, testarudo y protestante... Y al momento de soltar las cuerdas da 3 vueltas con gloria y opulencia, saboreando su libertad y aun así... manteniéndose cerca del amo.
Como un ave herida que no quiere partir una vez curada.
Como la gota de lluvia que se rehúsa a caer del tejado.
Y entonces me toca, cedo, vacilo, tropiezo y caigo. Basta con una mano suya sobre mi hombro para que mis pies quieran bailar y los dedos no consigan su lugar.
Y todo es extraño, la intriga se apodera del apetito. Los nervios de la cabeza y el alma... Finalmente del cuerpo.
Como si tomara mis falsos sueños para transformarlos en pesadillas que no viviré hasta la noche que regrese a casa. A mi vida. Al mundo. A la realidad, donde no sales cada día de paseo y no te despiertan con besos. Realidad bastarda.
Cruel realidad
Realistas de mierda
Realidad absurda
Realidad inculta, incompetente, incondicional y absoluta.
.. Y duerma sola, y coma sola, y salga sola, y nadie enjabona mi espalda.
La brutalidad de la amistad amenaza constantemente en quebrar mis sentidos y llenarme de lamentos. La siento.Y lo siento, pero de hace tiempo me prometí una vida de no arrepentimientos.
Sin embargo y más, no me concentro, no escucho y no veo nada que no sea su rostro, sus ojos y el momento. Inmortalizándolos en mi memoria para luego derrocharlos entre el teclado.
Y llegas...
Apareces,
Me sorprendo,
Corro a tus brazos y comienza de nuevo.
Los suspiros son pedazos de tu alma que succiona el universo para hacerte pagar por lo que estás viviendo.

martes, 28 de julio de 2015

Ay! Rocío

Después de tantos meses finalmente llega el día
y te imagino bailando, semidesnuda, borracha
porque estás sola
porque haz decidido ser feliz a la fuerza
porque puedes estarlo
Y destapo cada botella brindando a tu nombre
Mesiendome de lado a lado
Recordando como una tarde como esta hace unos años
Me encontraste alcoholizada sobre el escritorio
desangrada de emociones y palabras
me llevaste a dormir a la cama
y me hiciste dasayuno de cena
por si me despertaba hambrienta y sedienta de explicaciones
huevos revueltos con arepa
un vaso de agua y uno de coca-cola
porque uno nunca sabe con qué cara amanecerá la nena
"El pañuelo de amargura que empaña sin mancharla tu hermosura
Pero 2 no es igual que uno más uno"
y el martes no estás
y el miércoles tampoco
y yo me voy corriendo
y tu te quedas allá, no sé qué haciendo
Pero no busco compañía
Nadie más que mi Erika me entendería.

lunes, 27 de julio de 2015

La última de las últimas veces.

Querido diario, esta es la última vez que me diré a mi misma, es la última vez.
Todo comenzó por una llamarada, o bueno, la ausencia de ella. Era un día como cualquier otro de esos que sencillamente no siento antojo de convertirlo en lunes. No me da la gana de pararme de la cama, de comenzar a teclear, de asistir a juntas y mucho menos de ser educada. La culpa es de la vaca pues a conciencia, no sé qué más podría inspirarlos.
Decidí que de momento necesitaba una llamarada. Porque había pasado la noche en vela, porque quería morir acompañada. Porque sencillamente no me entraba en la cabeza sepultar ese viernes por la mañana.
Y entonces comenzó a hervir dentro de mi una completa inseguridad. Un vacío existencial. Creciendo la enorme necesidad de ser atendida, amada y comprendida. Me creció la melena trenzada pero no habían rastros de príncipes, dragones o sapos parlanchines. ¡Qué mierda de mañana!
La impotencia comunicacional aferrada a la maldita lógica de "por qué coño alargar la distancia si estás a 10 cuadras de mi" pero -también me pasa- da un enorme fastidio salir de casa.
No hablaba, escupía rencores, escupía nostalgias, escupía recuerdos y claro, la exigencia cotidiana. Pero no había nadie del otro lado, sin tutu y sin repicar. Dije no me importa, y no me importaba. Hasta los próximos 3 minutos que volví a insistir y de nuevo, nada.
Nada nunca pasa.
Nada nunca mejora.
Nada hace. Nada dice. Nada. Nada. Nada.
Y de pronto llega a mi vida (por invitación únicamente), se mete con los corotos del pescebre, me meto en su cama y a la mañana siguiente, el piso es de lava. Me obliga a flotar y luego se queja de que no toco piso. 
Comienzan las excusas
Si no se fue la luz, fue el internet, sino fue la vida o inclusive un meteorito. Si no estaba mercurio fue que el busetero le echó mal de ojo y así comenzamos una lista interminable, como las veces que dije a todos que no me importaba.
Ni bien, ni mal. Nunca me importaba.
Si metía la pata... Normal porque no me importa.
Si yo la metía... Normal porque no me importa.
Nunca me importó hasta los momentos en los que de pronto, de golpe, de todo, me daba cuenta que esta era yo, y ese seguía siendo él pero, sencillamente yo amaba a ese hombre y era luz y era karma... Y no me importaba.

Jugué a ser Corea (la mala) y sobrevolé mis avionsitos. Poofff pofff! El pueblo quedó destruido y a los 30 segundos siguientes, "ven a mi cariño, que me hace falta tu abrigo". 
Si me acerco, recibiré una patada en el trasero. Pero aún no sé de quién sería la bota.

viernes, 24 de julio de 2015

Solo me gustó la primera línea. :(

Espero con ansias el día en el que los velorios pasen de moda y puedan las enfermeras olvidar el exigente protocolo de la muerte. Caminar hacia el altar no supondría entonces un paso a lo desconocido sino más bien un pequeño viaje a un museo lleno de esculturas anónimas.
Algunos nacieron con el corazón viejo, otros con el espíritu joven y en su mayoría pendejos, con la cabeza madura, llena de horrores.

Los cantos fúnebres convierten a cualquier delincuente en un ángel que el señor ha llamado al reino de los cielos. Parece imposible reunir a tantos amigos pero las lágrimas rojas de sus seres queridos no permiten diferenciar los rostros vecinos. Algunos llegan en sus mejores prendas, para recordar al resto de los presentes que el luto supone etiqueta. No todos son fanáticos del negro y los carros llenos de flores asemejan a las comparsas de carnaval.
Vamos todos detrás de la reina.

Explotan morteros despidiendo al soldado Brian. La viuda coge el pañuelo y lo arruga con toda su alma. No quedaron mosquitos que no aprovecharan para hacer de las suyas durante la velada. Qué pena que el cura olvidase su sotana.
Caminan todos en silencio, con la cabeza baja y resignada. En realidad no piensan en el muerto, sino en ellos. No es egoísmo, ni falta de amistad. Sencillamente que en los momentos críticos uno busca siempre la supervivencia animal.

La muerte es un miedo infundado por el riesgo que supone vivir.

Lala miró el cielo

No hay un día en el que no piense en ella
como un martillo que destroza mis ganas de vivir
La marea sube y para cuando me doy cuenta, ya emerjo ahogado entre los nudos de mi garganta
Los únicos botes que se acercan son piratas
y no sé si prefiero morir o ser asesinado.
Su tormento es milagro.
Disfruto verla flotando única en su caos.

Pasa otro día, la alcanzaba la noche y Lala colgaba en el techo todos los qué haceres que nunca tendría tiempo de atender.
Pasa otro día, la alcanzaba la noche y Lala se mantenía despierta armando y desarmando planes en su cabeza.
Pasa otro día, la alcanzaba la noche y Lala erizaba sus pensamientos en telarañas que no lograba destejer.
Pasa otro día, la alcanzaba la noche y el techo de Lala cayó sobre ella.
La presión de su mundo amenazó con aplastarla pero de alguna forma mágica su cama quedó intacta y fue entonces cuando Lala, al abrir los ojos tras el pánico, pudo finalmente ver las estrellas y olvidarse de todo por un buen rato.