De mi, no se preocupe si grito, si insulto. Inclusive a veces pueda que de uno que otro golpe, pero siempre será a una pared, una mesa, un esquinero, así que no hay nada que temer. Preocupese el día en que deje de hablar, cuando no emita respuesta alguna. En ese momento, tenga por seguro que no sólo ya me perdió, sino que estoy a kilómetros de distancia.
Hace ya más de un año que dejé de creer en las relaciones. Siete meses con exactitud en los que decidí no salir con nadie y van ya casi tres minutos en los que me convenzo de botar toda mi vida social por el balcón, quedarme sola y encerrarme para siempre en el baño a fumar y escribir.
A pesar de que suene un tanto deprimente no me ha ido tan mal, digo, no me he suicidado.
Lo anterior diría bastante de mi vida privada pero en realidad, soy una persona bastante amigable. Aunque la soledad nunca ha sido mi fuerte ya he hecho casi de todo. Como sola. Camino sola. Tengo citas románticas conmigo misma en bares repletos de gente, sola y algunas noches, también me hago el amor. El último escalafón para poder ganar el master degree en solitario sería vencer el miedo e ir a una función de cine en compañía de un jumbo de cotufas que aborreceré a la mitad. Pero por qué habría de comprar el regular si con 10 bolívares más me dan el doble. Jodido marketing de mierda.
Me he jactado de ser inentendible, pero siempre trato de entender a los demás cuando se trata de una acción para conmigo; lamentablemente, no entiendo qué puede ser tan difícil como para ser imposible contactarse conmigo.
Para la solución del problema anterior me he ingeniado una agenda la cual lleno con cualquier basura que ocurra de momento. Alguna fiesta. Inauguración de galería. Cualquier pendejada que me haga ver no tan accesible pero siempre termino accediendo. El vino barato me da gastritis.
A la primera, soy mala para las esperas y peor para las despedidas; por eso siempre resulta más fácil parecer que se desvanece uno en lugar de la otra persona. Aun cuando te quedas a la espera, pero ausente, jugando con la punta de la nariz. Moviendola de un lado al otro. De nuevo, alguna pendejada que ocupe el tiempo mientras lo dejo pasar.
Siento que no hago nada con mi vida pero estoy a la espera de que algo suceda. Esa es la excusa, ¿no?
Me pregunto qué tan divertida estará la noche que está pasando. Qué hacen todos en este momento. No recuerdo la última vez que me acosté a la cama con sueño; sé que estoy cansada pero sigo a la espera de que algo suceda, así que por lo menos espero a la llegada del alba, por lo menos, siempre sucede.
Debería irme, pero entonces si sucede algo, perdería la oportunidad.
Ese es mi mayor miedo, perderme de algo.
Maté dos pájaros de un sólo tiro esta noche. Odio su trinar mientras intento dormir lo que no descansé en la noche, pero me hace falta que fastidien. No me gusta el silencio. No me gusta estar sola.
Corrijo
No me gusta el silencio. Me gusta estar sola pero no saber que lo estoy, me gusta creer que lo estoy por placer, no porque soy imposible de estar.
Ya van casi veinte minutos. Otro sorbo de agua y tengo miedo de que se acabe pero aun tengo sed y la nevera se ve tan lejos. Seguramente tampoco estará fría. Suelo olvidar la jarra fuera de la nevera. A las 12:37am solo me acompaña una mosca de espaldas que batalla entre la vida y la muerte.
Corrijo.
Ya murió.
Faltan tres dedos para llegar a mi punto límite. Detesto la sensación de saber que no dormiré pensando en alguien que seguramente, no pensará en mi. Creo que detesto aun más saber que debo irme y que si me voy, me fui.
No se perderá nada yéndome.
La mosca logró voltearse, se aferra a la vida. Sus alas están muy mojadas. Sufría. Jugué al papel de Dios y la aplasté. Aunque no sería el Dios que conocemos, yo sí tengo benevolencia.
Felicitaciones, tocó la mitad de hora la campanada del reloj de pared de la sala. Oficialmente me he demostrado poder contra la comodidad del nuevo siglo y retiré todo el barniz de mis uñas sin necesidad de químicos.
A veces, todo lo que necesitamos es a uno mismo.
Es oficial, mitad de hora más uno. No pinto ni pájaros, ni actos de humanidad en estos momentos. Qué corto duró aquel beso.
Qué fácil resultó convencerme de algo.
Mitad de hora más dos. Oficialmente me convenzo de que no hay escapatoria. Me queda el estar sola. No tengo nada más que decir.
Solo existe algo peor que los fosforos de mala calidad que se rompen cuando tratas de encenderlos y son aquellos que se rompen, encienden y te queman el dedo, dejándote una huella acusadora y ardiendo. Como si fumar no fuese suficiente castigo, pero siempre puede irte peor, podría romperse el filtro del cigarro.
Si algo aprendí de la guerra, fue a marcharme tan rápido como pueda. No tanto por el crimen, sino por la prensa.
miércoles, 16 de julio de 2014
martes, 15 de julio de 2014
Petunia habló
No
existen poemas de amor
Evítese
caer en engaños
Los
versos han sido disecados y la autopsia mostró una fuerte ausencia de corazón
Sólo
quedaron marchitos los nombres dentro del cuerpo de un hombre que se juró no
parar hasta encontrar la divinidad prometida dentro de los cuentos cursis y
novelas ficticias de autores suicidas
Pero
qué se puede esperar en un mundo donde nadie lee biografías.
Dejemos
caer nuestros cuerpos al fuego y terminemos con esta vil agonía
A
nadie le interesan tus mañanas, nadie realmente te desea unos buenos días
Si
es cierto, existen veladas.
Hay
atardeceres, bahías, canciones y cenas que prometen dar vida a dos seres
inmutes
Pero
más allá de eso, ¿qué nos queda?
¿Qué
queda luego del beso de despedida?
¿Qué
puede un ser obtener de otro luego de dejarse consumir por la pasión carnal y momentánea?
No
existe vida en este planeta
No
existe planeta en este universo
Somos
sólo un invento de grandes hormigas que juguetean a ser hermosos y usar
perfumes y aprender pasos de baile para el cortejo animal del folle habitual
que consiste en no más que ceder… y aguantar.
Estoy
harta de las falsas promesas
De
las largas avenidas
Y
de esta maldita soledad
Estoy
cansada de sus voces
De
sus reclamos
De
exigirle a quien no le importo un poco de cariño
Estoy
harta de no importar
De
no ser nadie entre un mundo de nadies que te clasifican como nadie por crueldad
Estoy
cansada de esperar
De
olvidar
De
soñar que quizá mañana sea diferente
Aquí
no hay beso que cure la ausencia de una compañía honesta
Ya
nadie acompaña
Sólo
estamos por estar.
Ya
no existe compañía real.
Todos
viven el presente viviendo otros momentos
Todos
perdidos entre la muchedumbre on-line.
Estoy
cansada de sentir este crucifijo de soledad
De
que el sol me ciegue
De
caer
Y
de que me rompa las rodillas
Y que a nadie más que a mi le importe en lo
absoluto.
Y
a ser sincera,
Hace
semanas que dejó de importarme mi persona.
No
más lamentos
No
más sacrificios
Por
favor, dejen mi cuerpo caer ante el vicio
No
más absurdos
Adiós
y despedidas
Ya
no quiero herida más heridas
Déjeme
finalmente, vivir tranquila.
Que
la muerte me abrace
Que
el fin sea el comienzo
Que
mi cuerpo se desplace a las sombras donde se esconden todos nuestros inocentes
sentimientos
Misericordia
de los lamentos, pido ante el veneno del abandono que me sea otorgada la
extremaunción de mi locura y lleve consigo un manto blanco, virgen de todo
engaño mi santa extradición.
Dejo
caer mi mano tendida entre la sábanas empapadas de colores
Dejo
caer mis pies ante desorden que habita dentro del cuarto vacío
Y dejo
caer mi voz, para ocultarme dentro del silencio y finalmente callar.
Con
un grito, me libero.
lunes, 14 de julio de 2014
14/07
Ahórrate las palabras de aliento,
no quiero consuelos,
déjenme sufrir en paz
la tristeza se supera
pero la agonía entra y ahí se quedará
Que si era necesario
Que si todo mejorará
De verdad cree que a mi me va a importar?
Basta ya de tanta esperanza!
Basta ya de tanta credulidad!
Me arrebataron el alma y usted espera bondad?
Basta de optimismos
hoy yo lo que quiero es llorar
si gusta puede sufrir conmigo pero en realidad, sufrir siempre se goza más en soledad.
Déjenme en paz
lo que quiero es gritar
las nauseas se apoderan de mi cabeza
"No hay mal que por bien no venga"
"Reímos para no llorar"
Desde cuándo ser patético es una vergüenza?
Llorar nunca estará de más.
Cállense todos
Dejen que la lluvia corra y que caiga el ventarrón
que mis venas broten, exploten y se desangre mi ser
necesito correr
drenar
huir
necesito llorar y hundirme en mi.
Sólo así podré decir que valió la pena dejarla ir.
no quiero consuelos,
déjenme sufrir en paz
la tristeza se supera
pero la agonía entra y ahí se quedará
Que si era necesario
Que si todo mejorará
De verdad cree que a mi me va a importar?
Basta ya de tanta esperanza!
Basta ya de tanta credulidad!
Me arrebataron el alma y usted espera bondad?
Basta de optimismos
hoy yo lo que quiero es llorar
si gusta puede sufrir conmigo pero en realidad, sufrir siempre se goza más en soledad.
Déjenme en paz
lo que quiero es gritar
las nauseas se apoderan de mi cabeza
"No hay mal que por bien no venga"
"Reímos para no llorar"
Desde cuándo ser patético es una vergüenza?
Llorar nunca estará de más.
Cállense todos
Dejen que la lluvia corra y que caiga el ventarrón
que mis venas broten, exploten y se desangre mi ser
necesito correr
drenar
huir
necesito llorar y hundirme en mi.
Sólo así podré decir que valió la pena dejarla ir.
Límites
El otro día en clase de filosofía hablábamos de los límites.
Esas enormes murallas del pensamiento que nos mantienen siendo lo que somos y que aunque detestemos algunos, sin ellos nos sería imposible definirnos.
Decía, que nacemos desnudos y sin penas, puros, libres y que con el paso del tiempo vamos forjando miedos idiotas y ciertamente necesarios pero que consistía de nosotros ver hasta qué punto podían jodernos.
Hace unos días murió la abuela de un amigo de la familia, su velorio se realizó en el mismo lugar donde fue el de mi madre. De por sí con el tema de la muerte no me llevo nada bien y estaba aterrada de llamar y dar esas pequeñas palabritas de aliento que no sirven para un carajo pero en cierto grado sin ellas, el luto sería aun más solitario.
Postergue todo hasta que no pude más y llegó la hora límite. Era ahora o nunca y tenía la presión moral sobre mis hombros y el miedo delante de mí. Miedo a recordar, miedo al lo ya vivido. A los asientos de metal, a las flores sin floreros. A las caras rojas sin consuelo.
Justo luego de cruzar la calle y bendecir que no me llevó ningún carro, llega a mi el sutil e hiriente sonido de una sirena de ambulancia. Creí haberme librado de ellas pero aparece en el momento indicado para recordarme que todo aun está muy reciente. Casi quiebro en llanto pero debía seguir mi camino.
Llegué, hice lo que debía y me permití llorar oculta bajo otra defunción y el luto actual; hice algo que no me había permitido hacer en aquel entonces, fui débil, me dejé caer, me envolví en dolor y me desgarraba por dentro.
No duré mucho tiempo, nunca fui buena para ser pequeña entre la muchedumbre. Decidí caminar a casa, aun con los tacones puestos, nada podía dolerme después de ese momento.
Y mientras cruzaba el viaducto, la brisa me envolvía, me atacaba, me mareaba y mecía y sentía que era solo yo, atravesando a la vida con dos clap clap de paso. Me volví a partir en llanto y justo cuando creí que debía salir corriendo y ocultarme en algún escondite dentro del parque vi a la belleza del mundo quemarme los ojos...
No era más que la vida, en sí... Sólo la vida.
Sus colores, su gente y su caos vehicular. Su brisa, su viaducto, lo verde de los árboles, las trinitarias tornasol y la gente que camina y hace su vida sin pensar en la muerte.
Nadie espera en la parada pensando en el fin. Todos lo ignoramos y por fortuna, nos sorprende.
Y fue hermoso
Era hermoso.
Todas las canciones que puedo cantar y las que me faltan por saber. Todas las anécdotas que se recaudan al velar a un ser querido y cómo hasta las malas mañas se vuelven chistes entre lágrimas.
Sin embargo esta vez, me sentí unos 5cm más alta y juro que los tacones no tenían nada que ver.
Esta vez me sentí más grande, más segura, más libre y más enamorada de la vida... Sentí que había derribado una barrera enorme, una que no muchos logran hacerlo. Pude enfrentar un luto y acompañar bajo la medida que me fue posible. Pude regresar a ese lugar y sin verguenza llorar. Pude ahogarme con la sirena en lugar de pretender.
Fui pequeña y terminé con el pecho inflado.
Mi mamá estaría orgullosa.
A medida que crecemos creamos nuevos límites, por seguridad o miedos, o por ambas por igual, pero cuando uno de esas murrallas antepone nuestra comodidad a nuestra necesidad, a la urgencia, entonces creo que algo andaba mal.
Lamento la perdida de un ser querido, pero me dio el valor para afrontar que la muerte, es algo que debe suceder y no la negaré.
Esas enormes murallas del pensamiento que nos mantienen siendo lo que somos y que aunque detestemos algunos, sin ellos nos sería imposible definirnos.
Decía, que nacemos desnudos y sin penas, puros, libres y que con el paso del tiempo vamos forjando miedos idiotas y ciertamente necesarios pero que consistía de nosotros ver hasta qué punto podían jodernos.
Hace unos días murió la abuela de un amigo de la familia, su velorio se realizó en el mismo lugar donde fue el de mi madre. De por sí con el tema de la muerte no me llevo nada bien y estaba aterrada de llamar y dar esas pequeñas palabritas de aliento que no sirven para un carajo pero en cierto grado sin ellas, el luto sería aun más solitario.
Postergue todo hasta que no pude más y llegó la hora límite. Era ahora o nunca y tenía la presión moral sobre mis hombros y el miedo delante de mí. Miedo a recordar, miedo al lo ya vivido. A los asientos de metal, a las flores sin floreros. A las caras rojas sin consuelo.
Justo luego de cruzar la calle y bendecir que no me llevó ningún carro, llega a mi el sutil e hiriente sonido de una sirena de ambulancia. Creí haberme librado de ellas pero aparece en el momento indicado para recordarme que todo aun está muy reciente. Casi quiebro en llanto pero debía seguir mi camino.
Llegué, hice lo que debía y me permití llorar oculta bajo otra defunción y el luto actual; hice algo que no me había permitido hacer en aquel entonces, fui débil, me dejé caer, me envolví en dolor y me desgarraba por dentro.
No duré mucho tiempo, nunca fui buena para ser pequeña entre la muchedumbre. Decidí caminar a casa, aun con los tacones puestos, nada podía dolerme después de ese momento.
Y mientras cruzaba el viaducto, la brisa me envolvía, me atacaba, me mareaba y mecía y sentía que era solo yo, atravesando a la vida con dos clap clap de paso. Me volví a partir en llanto y justo cuando creí que debía salir corriendo y ocultarme en algún escondite dentro del parque vi a la belleza del mundo quemarme los ojos...
No era más que la vida, en sí... Sólo la vida.
Sus colores, su gente y su caos vehicular. Su brisa, su viaducto, lo verde de los árboles, las trinitarias tornasol y la gente que camina y hace su vida sin pensar en la muerte.
Nadie espera en la parada pensando en el fin. Todos lo ignoramos y por fortuna, nos sorprende.
Y fue hermoso
Era hermoso.
Todas las canciones que puedo cantar y las que me faltan por saber. Todas las anécdotas que se recaudan al velar a un ser querido y cómo hasta las malas mañas se vuelven chistes entre lágrimas.
Sin embargo esta vez, me sentí unos 5cm más alta y juro que los tacones no tenían nada que ver.
Esta vez me sentí más grande, más segura, más libre y más enamorada de la vida... Sentí que había derribado una barrera enorme, una que no muchos logran hacerlo. Pude enfrentar un luto y acompañar bajo la medida que me fue posible. Pude regresar a ese lugar y sin verguenza llorar. Pude ahogarme con la sirena en lugar de pretender.
Fui pequeña y terminé con el pecho inflado.
Mi mamá estaría orgullosa.
A medida que crecemos creamos nuevos límites, por seguridad o miedos, o por ambas por igual, pero cuando uno de esas murrallas antepone nuestra comodidad a nuestra necesidad, a la urgencia, entonces creo que algo andaba mal.
Lamento la perdida de un ser querido, pero me dio el valor para afrontar que la muerte, es algo que debe suceder y no la negaré.
domingo, 13 de julio de 2014
Cuando la luna explotó más que yo
Háblame de los besos en la espalda bajo la luna llena incandescente,
cuéntame de los juegos indecentes abiertos al público imaginario
dime, ¿cómo es que tu pecho logró ser almohada perfecta para disfrutar la velada en el piso de concreto?
De las terrazas que se hacen balcones
de los abrazos que se vuelven cobijas
del frío en bajos pisos térmicos y de los detalles que se reviven en recuerdos
La fuga adolescente de la media edad para aquellos que buscan vivir un poquito más allá,
sin necesidad de vicios, apuestas o juegos de azar
Desnúdame y me visto
te visto y te desnudas
te toco
te miro
y me pierdo entre las colinas de tu espalda.
Bésame en el cuello
más abajo y entre el medio,
que poquito a poco se me va quitando el miedo
Me dejaste sin excusas para hacernos una trampa
no tocó más que aceptar el romanticismo del momento
Del placer quedan las sonrisas sonrojadas a medio dar mientras se echan los cuentos
y del querer, quién sabe... Quizá se pierda entre las estrellas y nunca llegue su momento
O...
Y no me veas a los ojos mientras te cuento.
Quizá y podamos comenzar con estas escenas un nuevo cuento.
cuéntame de los juegos indecentes abiertos al público imaginario
dime, ¿cómo es que tu pecho logró ser almohada perfecta para disfrutar la velada en el piso de concreto?
De las terrazas que se hacen balcones
de los abrazos que se vuelven cobijas
del frío en bajos pisos térmicos y de los detalles que se reviven en recuerdos
La fuga adolescente de la media edad para aquellos que buscan vivir un poquito más allá,
sin necesidad de vicios, apuestas o juegos de azar
Desnúdame y me visto
te visto y te desnudas
te toco
te miro
y me pierdo entre las colinas de tu espalda.
Bésame en el cuello
más abajo y entre el medio,
que poquito a poco se me va quitando el miedo
Me dejaste sin excusas para hacernos una trampa
no tocó más que aceptar el romanticismo del momento
Del placer quedan las sonrisas sonrojadas a medio dar mientras se echan los cuentos
y del querer, quién sabe... Quizá se pierda entre las estrellas y nunca llegue su momento
O...
Y no me veas a los ojos mientras te cuento.
Quizá y podamos comenzar con estas escenas un nuevo cuento.
jueves, 10 de julio de 2014
AbraSOS
Dicen que no hay que apegarse a las cosas materiales y estoy totalmente de acuerdo con eso pero, qué hay cuando algo material te hace sentir tan cerquita de alguien?
Cuando Estrada comenzó con su campaña a decir verdad, no me convencía.
Sí, es lindo y siempre lo apoyaré con todos sus proyectos pero eso de ir por Mérida preguntándole a extraños si me abrazarían... No le veía sustancia hasta este momento.
Hoy y justo esta noche cargo mi collar de "@AbraSOS", el cual compré para apoyar a la campaña y no puedo mentirme. Al tocarlo siento que toco la mano de mi madre, ese amor... ESO, saben? Lo que más extraño de no tenerla, sentirla.
Han sido meses muy rudos, en los cuales pretendo estar bien y así parece todo pero por extraña razón termino encerrándome en casa una semana por mes con un cansancio y desánimo que no me permite hacer nada. Yo lo llamo flojera pero algo sobrenatural puede conmigo, y esta noche compartiendo con la Señora Yorlet y su familia he logrado despejar un poco la cabeza. Cuánto necesitaba un abrazo materno y la aprecio tanto, aun cuando nunca será lo mismo.
Qué pensaría mi madre de mi ahora?
Sólo le di dolores de cabeza y no dio chance de que me viera surgir como artista pero creo que son estos momentos, los de gloria, cuando más pega no tenerla para compartirla y sin embargo...
"I see skies of blue and clouds of white
The bright blessed day, the dark sacred night
And I think to myself what a wonderful world."
Siento que la vida, el destino en el que tanto creo me preparó de cierta forma para la partida de mi madre dejándome conocer aun bajo la situación más ruda (como el asesinato de Migue) a una mujer tan cariñosa a quien le cogería el aprecio y con quien me sentiría casi tan cómoda como lo hacía estando con mi madre y junto con ella a su hermosa familia, quien me acogió al primer instante.
Cómo uno puede sentirse triste con eso?
Cómo podría sentirme sola cuando tengo al mejor de los mejores amigos a mi lado, un joven hermoso, encantador, dulce y carismático que jamás se ha separado de mi lado, ni cuando si yo tuviese el chance, lo haría porque ni me soporto.
Cómo podría no sentir a mi madre conmigo si con un sencillo collar siento que jamás la perderé de mi lado.
Y entonces me doy cuenta de qué es lo que quería Estrada con su campaña y siento más ganas de echarle pichón a su idea. Él no buscaba que abrazáramos extraños o subamos fotos con un mensaje cursi a las redes, el busca recordarnos lo hermosos que somos, lo mucho que nos amamos y la seguridad que eso nos brinda. Como la soledad la vence un amigo, como en la sombra siempre habrá una luz que brille y en las distancias, la nostalgia y melancólica dicha de saber que mientras pude, la amé, como dudo pueda poner en palabras.
Mi madre era eso, ese afán por amar al mundo, por verle la belleza a la vida, por bailar hasta el descompas con la música. Era la seguridad de un abrazo, la paz de una sonrisa, el calor de un beso. Verla era el atardecer, con todos sus colores y majestuosidad, con toda su elegancia y dulzura, con la mayor inocencia y niñez.
La muerte forma parte de la vida y aun cuando el dolor es inminente, qué alegría el saber que la viví hasta no poder más, que la amé, la abracé, la besé, la consentí, mordí, adoré, admiré y todo lo que conjugué en é que siempre formará un presente, el cual ahora atesoro en un collarsito de dos niños que me recuerda a mi, a Estrada, a nosotros y al amor que nos tenemos. Que me recuerda a mi madre, quien me enseñó a amar y todo lo hermoso que se puede conseguir con un poco de honestidad.
Y entonces agradezco a la vida y me digo a mi misma .... Qué mundo tan maravilloso!
Yo sé que mi mami no es un collar, yo sé que no la volveré a tocar... Y duele, pero sé bien que lo que más me gustaba de tocarla era sentirla y que aun con una vida de distancia esta noche, la siento tan cerquita.
Pagaría por ver a mi madre sonriendo, orgullosa de Joshep (como solía decirle). Bebé, tu sabes que ella nos mira todavía y debe estar con un dolor de cabeza por lo mal portados que seguimos siendo pero créeme, que se reiría, como siempre hacía con nuestros cuentos y sonreiría mirándonos mientras mueve la cabeza diciendo un no lamentándose entre la comedia. Ella está orgullosa de ti bebé, y yo también.
Gracias a la vida por siempre ser tan noble conmigo. Siempre lo diré, soy una chica afortunada.
Si quieren saber de la campaña de mi amigo pueden seguir en twitter a: @abrasosvnzla
Hace ya tres meses que murió mi mami y finalmente siento que toco una partesita de ella. Gracias Estrada!
Sonia María Arias de Rangel (alias: Mamiii.. <3 18/01/1960 - 14/04/2014)
Espero que donde sea que estés, estés cantando y enseñando al mundo a bailar twist.
https://www.youtube.com/watch?v=IBh0NGNnRFY Para ti bebé. Siempre recuerda que me tienes a mi. <3
Cuando Estrada comenzó con su campaña a decir verdad, no me convencía.
Sí, es lindo y siempre lo apoyaré con todos sus proyectos pero eso de ir por Mérida preguntándole a extraños si me abrazarían... No le veía sustancia hasta este momento.
Hoy y justo esta noche cargo mi collar de "@AbraSOS", el cual compré para apoyar a la campaña y no puedo mentirme. Al tocarlo siento que toco la mano de mi madre, ese amor... ESO, saben? Lo que más extraño de no tenerla, sentirla.
Han sido meses muy rudos, en los cuales pretendo estar bien y así parece todo pero por extraña razón termino encerrándome en casa una semana por mes con un cansancio y desánimo que no me permite hacer nada. Yo lo llamo flojera pero algo sobrenatural puede conmigo, y esta noche compartiendo con la Señora Yorlet y su familia he logrado despejar un poco la cabeza. Cuánto necesitaba un abrazo materno y la aprecio tanto, aun cuando nunca será lo mismo.
Qué pensaría mi madre de mi ahora?
Sólo le di dolores de cabeza y no dio chance de que me viera surgir como artista pero creo que son estos momentos, los de gloria, cuando más pega no tenerla para compartirla y sin embargo...
"I see skies of blue and clouds of white
The bright blessed day, the dark sacred night
And I think to myself what a wonderful world."
Siento que la vida, el destino en el que tanto creo me preparó de cierta forma para la partida de mi madre dejándome conocer aun bajo la situación más ruda (como el asesinato de Migue) a una mujer tan cariñosa a quien le cogería el aprecio y con quien me sentiría casi tan cómoda como lo hacía estando con mi madre y junto con ella a su hermosa familia, quien me acogió al primer instante.
Cómo uno puede sentirse triste con eso?
Cómo podría sentirme sola cuando tengo al mejor de los mejores amigos a mi lado, un joven hermoso, encantador, dulce y carismático que jamás se ha separado de mi lado, ni cuando si yo tuviese el chance, lo haría porque ni me soporto.
Cómo podría no sentir a mi madre conmigo si con un sencillo collar siento que jamás la perderé de mi lado.
Y entonces me doy cuenta de qué es lo que quería Estrada con su campaña y siento más ganas de echarle pichón a su idea. Él no buscaba que abrazáramos extraños o subamos fotos con un mensaje cursi a las redes, el busca recordarnos lo hermosos que somos, lo mucho que nos amamos y la seguridad que eso nos brinda. Como la soledad la vence un amigo, como en la sombra siempre habrá una luz que brille y en las distancias, la nostalgia y melancólica dicha de saber que mientras pude, la amé, como dudo pueda poner en palabras.
Mi madre era eso, ese afán por amar al mundo, por verle la belleza a la vida, por bailar hasta el descompas con la música. Era la seguridad de un abrazo, la paz de una sonrisa, el calor de un beso. Verla era el atardecer, con todos sus colores y majestuosidad, con toda su elegancia y dulzura, con la mayor inocencia y niñez.
La muerte forma parte de la vida y aun cuando el dolor es inminente, qué alegría el saber que la viví hasta no poder más, que la amé, la abracé, la besé, la consentí, mordí, adoré, admiré y todo lo que conjugué en é que siempre formará un presente, el cual ahora atesoro en un collarsito de dos niños que me recuerda a mi, a Estrada, a nosotros y al amor que nos tenemos. Que me recuerda a mi madre, quien me enseñó a amar y todo lo hermoso que se puede conseguir con un poco de honestidad.
Y entonces agradezco a la vida y me digo a mi misma .... Qué mundo tan maravilloso!
Yo sé que mi mami no es un collar, yo sé que no la volveré a tocar... Y duele, pero sé bien que lo que más me gustaba de tocarla era sentirla y que aun con una vida de distancia esta noche, la siento tan cerquita.
Pagaría por ver a mi madre sonriendo, orgullosa de Joshep (como solía decirle). Bebé, tu sabes que ella nos mira todavía y debe estar con un dolor de cabeza por lo mal portados que seguimos siendo pero créeme, que se reiría, como siempre hacía con nuestros cuentos y sonreiría mirándonos mientras mueve la cabeza diciendo un no lamentándose entre la comedia. Ella está orgullosa de ti bebé, y yo también.
Gracias a la vida por siempre ser tan noble conmigo. Siempre lo diré, soy una chica afortunada.
Si quieren saber de la campaña de mi amigo pueden seguir en twitter a: @abrasosvnzla
Hace ya tres meses que murió mi mami y finalmente siento que toco una partesita de ella. Gracias Estrada!
Sonia María Arias de Rangel (alias: Mamiii.. <3 18/01/1960 - 14/04/2014)
Espero que donde sea que estés, estés cantando y enseñando al mundo a bailar twist.
https://www.youtube.com/watch?v=IBh0NGNnRFY Para ti bebé. Siempre recuerda que me tienes a mi. <3
martes, 1 de julio de 2014
Comienzo de mes.
Terminé caminando sola (aunque ya era costumbre) de regreso a casa, con la excepción de un confeti de emociones que hasta en cierto grado congelaban mi cuerpo. Me sentí aturdida, algo así como si en cualquier momento me atropellaría un carro y me enteraría al segundo luego de suceder. Estaba a descompaz con el mundo y a su vez, en desacuerdo con él.
Llegué a casa con la mirada de fracasado de aquel que tiene un trabajo que odia porque sencillamente no es aceptado en ningún otro, pero sabe que merece algo mejor, sólo que sencillamente su vida no ha colaborado. Subí a mi cuarto, abrí el balcón y me fumé un cigarro... De uno se hicieron dos y de dos terminé pensando en todo lo que yo desearía que sucediera y que no sucedería, con la genial excepción de que esta vez también le añadía a eso un "si quieres que pase, debes hacer algo al respecto" y decidí yo ser el protagonista y no quedarme con el corazón al aire.
Nota mental: La cursileria y romanticidio no es recomendable bajo efectos de la sobriedad.
Americania me mintió y mi "estoy afuera, sal" no llegó ni a "estoy llegando" sin un "por favor", conociendo mi película podía suponerlo así que no me fue de gran impedimento hasta que me atreví a preguntar si me querían; yo sé que me quiere, que me quiso y que precisamente en este momento no me quiere más. El último lo supe por su seriedad y crean que desde ahora no volveré a pecar de inmortal, pero escribo todo esto con el fin de analizar un poco la parte en la que todo se fue como Titanic y yo sencillamente estaba enfrascada en seguir tocando con la orquesta.
No era tan malo...
De hecho, no era malo en lo absoluto. Quizá, sencillamente no era bueno, no era algo excepcional, pero hasta cierto punto era mío y eso me gustaba.
Al final, ibas a seguir quejándote al respecto
y sobre esto pensé muchísimo mientras caminaba con mi perro... Si es cierto de que me explota la cabeza y que sucede más veces de las que me besa por semana, sin estar con él ese tipo de cosas no sucederían... Pero, cuando me refiero a que no sucederían, me refiero a nada. Ni besos, ni migrañas. Y créanlo ahora, que a veces (espero no sea su caso porque es jodidamente deprimente) es mejor tener algo que no tener nada.
Hay ciertas cosas que me he preguntado en estas últimas horas. Lo quería?
Y aunque él diga todo lo contrario y mi mejor amiga este insistente en que no, yo realmente dudo que haya aguantado todo esto sin un poquito de amor de por medio. No soportaría a alguien a quien no quisiera.
Hey! No fue tanto tiempo.
Sí, pero si no me quisiera tampoco me hubiese soportado, ni por una semana.
Debí haberme medido los zapatos, me quedan grandes.
A esto se refería con que me pusiera en su lugar?
La cuestión es que es escaso lo que conozco, bastante y que día a día me permitía conocer una mínima cosa más a la que no le prestaba atención por estar muy ocupada quejándome de su forma de caminar y tan sencillo como eso y aunque me hace falta debo admitir que dudo que extrañaré eso.
Pero de cariño, cómo haces para no sonar egoísta cuando lo que más me gustaba de él era como me sentía yo con su presencia. Me gustaba verlo, no sabría decir un por qué pero siempre me llamó la atención, así de lejitos era fascinante y de cerca, siempre y cuando dijera algo, me encantaba. Odiaba sus silencios, sentía que me juzgaban pero no por criticarme, sino que entonces yo era una compañía aburrida y por eso no había nada que compartir.
Creo que es lo que más extrañaré, verle su expresión cuando me acercaba, la forma tan segura con la que me miraba. Tan complacido. No lo sé. Nada dolió más que ver cómo su forma de mirarme cambió de golpe, me fulminó.
Quizá y la mirada de alguien no sea un motivo para querer pero a mi me bastaba con sólo ver. Ahora, si lo vamos a colocar un poco más personal podría decir por ejemplo, cuando se me acercaba, tipo el sistema solar o no sé (él podría darnos la respuesta), si se acercaba lo suficiente (aun sin tocarme), no tengo la medida exacta pero tal centro de gravedad me llevaba directo hacia su brazo; no podía tenerlo cerca sin tocarlo y odiaba cuando no me tocaba. Me atraía, me erizaba y me calmaba... Debí besar un poco más su espalda.
No podría responder porque lo quiero, sólo sé que lo hago.
No podría decir qué extrañaría más, pues en cierta forma, todo es fácil de extrañar dependiendo del clima.
Ni podría decirles si lo olvidaré pronto, si él lo hará, si le escribiré o me escribirá y aunque la realidad me muestra que no sucederá yo sigo apostándole a los intentos fallidos de romanticidio sobrio; donde no existe dignidad, moral o luces, sólo un sentimiento, una pasión atravesada en la media mitad del pecho que te hace correr y gritar "YA BASTA!" y decides que por tan sólo segundos, nada sucediera.
Pero vivo ahora minuto y medio después de todo el mundo y el daño ya esta hecho. No queda más que afrontar las consecuencias pero cómo me gustaría ser castigada por tu mirada que por tu indiferencia.
No odian tanto darse cuenta de sus problemas luego de que es demasiado tarde? La cosa no era tanto todo, era más yo queriendo un todo que preocupandome por quererlo ahora y si es cierto de que nadie será exactamente como lo prefieres, de algo creo estar segura, uno no esta con alguien por ser quien quiere, sino por ser lo que necesita y yo, necesitaba ese cariño que crecía cada vez que le veía.
Sí, seguramente no debo publicar esto, pero si cometo la falta de enviarlo usted escriba que poco queda una patada en el trasero. Respeto, le dice él.
Odio tanto las cartas que nunca podré enviar. Dejare que pase el tiempo y cuando considere apropiado, será hora de que lea todo lo que le he escrito.
Llegué a casa con la mirada de fracasado de aquel que tiene un trabajo que odia porque sencillamente no es aceptado en ningún otro, pero sabe que merece algo mejor, sólo que sencillamente su vida no ha colaborado. Subí a mi cuarto, abrí el balcón y me fumé un cigarro... De uno se hicieron dos y de dos terminé pensando en todo lo que yo desearía que sucediera y que no sucedería, con la genial excepción de que esta vez también le añadía a eso un "si quieres que pase, debes hacer algo al respecto" y decidí yo ser el protagonista y no quedarme con el corazón al aire.
Nota mental: La cursileria y romanticidio no es recomendable bajo efectos de la sobriedad.
Americania me mintió y mi "estoy afuera, sal" no llegó ni a "estoy llegando" sin un "por favor", conociendo mi película podía suponerlo así que no me fue de gran impedimento hasta que me atreví a preguntar si me querían; yo sé que me quiere, que me quiso y que precisamente en este momento no me quiere más. El último lo supe por su seriedad y crean que desde ahora no volveré a pecar de inmortal, pero escribo todo esto con el fin de analizar un poco la parte en la que todo se fue como Titanic y yo sencillamente estaba enfrascada en seguir tocando con la orquesta.
No era tan malo...
De hecho, no era malo en lo absoluto. Quizá, sencillamente no era bueno, no era algo excepcional, pero hasta cierto punto era mío y eso me gustaba.
Al final, ibas a seguir quejándote al respecto
y sobre esto pensé muchísimo mientras caminaba con mi perro... Si es cierto de que me explota la cabeza y que sucede más veces de las que me besa por semana, sin estar con él ese tipo de cosas no sucederían... Pero, cuando me refiero a que no sucederían, me refiero a nada. Ni besos, ni migrañas. Y créanlo ahora, que a veces (espero no sea su caso porque es jodidamente deprimente) es mejor tener algo que no tener nada.
Hay ciertas cosas que me he preguntado en estas últimas horas. Lo quería?
Y aunque él diga todo lo contrario y mi mejor amiga este insistente en que no, yo realmente dudo que haya aguantado todo esto sin un poquito de amor de por medio. No soportaría a alguien a quien no quisiera.
Hey! No fue tanto tiempo.
Sí, pero si no me quisiera tampoco me hubiese soportado, ni por una semana.
Debí haberme medido los zapatos, me quedan grandes.
A esto se refería con que me pusiera en su lugar?
La cuestión es que es escaso lo que conozco, bastante y que día a día me permitía conocer una mínima cosa más a la que no le prestaba atención por estar muy ocupada quejándome de su forma de caminar y tan sencillo como eso y aunque me hace falta debo admitir que dudo que extrañaré eso.
Pero de cariño, cómo haces para no sonar egoísta cuando lo que más me gustaba de él era como me sentía yo con su presencia. Me gustaba verlo, no sabría decir un por qué pero siempre me llamó la atención, así de lejitos era fascinante y de cerca, siempre y cuando dijera algo, me encantaba. Odiaba sus silencios, sentía que me juzgaban pero no por criticarme, sino que entonces yo era una compañía aburrida y por eso no había nada que compartir.
Creo que es lo que más extrañaré, verle su expresión cuando me acercaba, la forma tan segura con la que me miraba. Tan complacido. No lo sé. Nada dolió más que ver cómo su forma de mirarme cambió de golpe, me fulminó.
Quizá y la mirada de alguien no sea un motivo para querer pero a mi me bastaba con sólo ver. Ahora, si lo vamos a colocar un poco más personal podría decir por ejemplo, cuando se me acercaba, tipo el sistema solar o no sé (él podría darnos la respuesta), si se acercaba lo suficiente (aun sin tocarme), no tengo la medida exacta pero tal centro de gravedad me llevaba directo hacia su brazo; no podía tenerlo cerca sin tocarlo y odiaba cuando no me tocaba. Me atraía, me erizaba y me calmaba... Debí besar un poco más su espalda.
No podría responder porque lo quiero, sólo sé que lo hago.
No podría decir qué extrañaría más, pues en cierta forma, todo es fácil de extrañar dependiendo del clima.
Ni podría decirles si lo olvidaré pronto, si él lo hará, si le escribiré o me escribirá y aunque la realidad me muestra que no sucederá yo sigo apostándole a los intentos fallidos de romanticidio sobrio; donde no existe dignidad, moral o luces, sólo un sentimiento, una pasión atravesada en la media mitad del pecho que te hace correr y gritar "YA BASTA!" y decides que por tan sólo segundos, nada sucediera.
Pero vivo ahora minuto y medio después de todo el mundo y el daño ya esta hecho. No queda más que afrontar las consecuencias pero cómo me gustaría ser castigada por tu mirada que por tu indiferencia.
No odian tanto darse cuenta de sus problemas luego de que es demasiado tarde? La cosa no era tanto todo, era más yo queriendo un todo que preocupandome por quererlo ahora y si es cierto de que nadie será exactamente como lo prefieres, de algo creo estar segura, uno no esta con alguien por ser quien quiere, sino por ser lo que necesita y yo, necesitaba ese cariño que crecía cada vez que le veía.
Sí, seguramente no debo publicar esto, pero si cometo la falta de enviarlo usted escriba que poco queda una patada en el trasero. Respeto, le dice él.
Odio tanto las cartas que nunca podré enviar. Dejare que pase el tiempo y cuando considere apropiado, será hora de que lea todo lo que le he escrito.
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