sábado, 4 de enero de 2014

Pensando en Francine y otros poetas

Apostemosle al corazón que sus labios ya no saben a anís.
Que los baños están cerrados y que esta noche no te embriagarás.
Apostemos, corazón, que nos vamos a conseguir.
Ya sea yo allá o tu acá, pero que tropezaremos en la barra.
Que usted no será educada y yo decentemente le prometeré sólo mirarla a la cara.
Y charlaremos, bailaremos y me rozarás, como si nada.
Apostemos a que cuando suba a tu coche me presionarás la rodilla
Y culparás al alcohol de confundirla con la palanca de cambio.
Que cantaremos hasta llegar a mi calle y que el beso de despedida se tornará un poco más largo.
Que no se atreverá a subir porque a estas alturas es que usted quiere ser señorita
Y que cuando la busque a la mañana del siguiente sábado no aparecerá sino hasta la noche.
Para despreciarme un beso y luego robarme otro.
Porque a usted le gusta creer que tiene el poder en todo, incluyendo en sus acciones.
A veces me siento a fumar y a pensar en que los religiosos estaban en lo cierto.
Dos mujeres juntándose no puede ser sagrado.

Nada peor que ser damas al cuadrado.

Algo corto.

Y resulta que ella estaba con él esa noche y yo lo sabía, no me importó mucho pues yo lo quería, así que lo tomé de un brazo, le hablé en francés. Fue todo mío durante la madrugada. No pido más, no lo quería por más tiempo. Podría describirlo como un muy buen amante, pues me hizo el amor sin necesidad de amarme. Los besos en la espalda, la vista completa de la ciudad. Fue casi sacado de una película erótica romántica y más. Sé que no estuvo bien, sé que odié estar en esa posición pero lamento informarle a la victima que yo nunca pido perdón. Él apareció, yo sólo hice lo que sé hacer mejor, ser yo. No necesitó de mucho, sólo el viejo truco de tropezar por la casualidad y el resto fue pan comido. No quiero alardear pero cuando se trata de mi, soy muy buena en ligar. Me cuesta entender por qué dejé que otra nena me quitara mi lugar. Creo que más que todo fue una pequeña venganza contra una inocente. Debía reafirmar mi autoridad y mi poder para que el mundo haga exactamente lo que quiero.

Carta a un futuro desconocido:

Hemos llegado al punto donde nadie espera nada, donde se busca todo por costumbre más que por ganas. Hemos llegado más lejos de lo que creímos poder, puesto que ninguno lo quiso realmente y cursi pero cierto, llegó por sorpresa. Quién tiene el control? Quién dice la última palabra? Aun cuesta creer que sigamos en la misma ruleta, el juego de poderes que, a pesar de ser inconsciente, ambos queremos ser ganadores. La paciencia no tiene nada que ver en esto, ni la esperanza, creo que ni siquiera el amor. Todos los adjetivos en los que se puede definir parecen ser usados en vano, nada lo explica, nada lo expresa, nada siquiera se acerca. En todas las escenas que soñé en mi cabeza nunca estuvo presente esta. Como si el guionista quisiera darle un giro completo a la historia para asegurar un mayor número de ventas. Ya no hay romance. Bien dijo que a estas alturas no cabían cortejos ni engaños. Ya no hay pasión. Ya no hay ganas.  Como si se tratara de una apuesta, usted se va o yo me voy y es sólo cuestión de tiempo para volvernos a topar. Por el simple placer de meter la pata, jodernos o principalmente, joderme a mí. “Hagan sus quinelas muchachos, él decidió irse esta vez, ustedes ya saben… Era su turno, yo me salté dos”. De qué rayos estamos hablando? Qué demonios estamos haciendo? Jugamos a los sims con mis sentimientos o tú también estás involucrado en esta comedia, en este reallity show con guión rebuscado, en esta rayada melancólica sinfonía. Quisiera de verdad poder cerrar mis ojos y abrazarlo, llorar en su pecho y que me de uno de esos pequeños besos que bien saben cómo calmar las bestias y mentirle a la princesas. Quisiera poder sentir todo lo que una vez creí sentir. Sentirlo de nuevo. Poder sufrir, poder reír, sentir la ira calentar mi sangre o la incertidumbre mordisquear mis dedos. Desearía tanto poder hacer real cada uno de mis escritos pasados, por lo menos una vez, por lo menos esta noche. Quién lo diría querido? Estaba estancada en una fantasía creada por mi propia imaginación y necesidad de sentir. Irónico pero cierto. Nunca hubiese deseado ni en las versiones más tristes de nuestra historia en mi cabeza que todo resultara tan real y definitivo como parece serlo estos días, estas noches, estas cervezas que a la mañana ya no dan dolores de cabeza. Ni el agua de la fuente está más fría ni mi garganta puede estar más reseca. Ya duermo si quiero dormir y sueño sólo cuando se me está permitido. He crecido, soy una mujer y tengo compromisos. Ni en mis peores fantasías, ni en mis mejores pesadillas había querido terminar en quien soy ahora. Yo que siempre fui tan coqueta, tan pequeña, tan traviesa, tan crédula e inocente. Yo quien siempre tuvo miedo, quien miraba antes de cruzar la calle, que cumplía sus placeres se ha dejado asesinar para poder cuidarse más. Mi otro yo tomó posesión absoluta de cada uno de mis movimientos y, no me quejo. Ahora tengo estabilidad, tengo orden en la cabeza y en mis sentimientos. Lamento mucho esto, lo lamento para ambos, de verdad que sí lo quise, lo quise mucho pero me he dado cuenta de que desde hace dos años hasta ahora era sólo la necesidad de querer quererlo, de querer creer en el querer. Me he dado cuenta y me duele mucho saber que usted realmente no altera mis días, que no me retuerzo al ver su imagen y que puedo caminar tranquila las calles de la enorme capital sin miedo a toparme con usted, pues no lo conozco, no lo reconocería, mi cabeza lo esquivaría. Como mi nariz, te obvia. Lamento informarle al corazón que el corre corre terminó y que aún se sueña pero con los tacones ajustados. Ahora y en retrospectiva ya no siento lástima o compasión, ni de mí, ni de usted, ni de nosotros (si es que aún existe tal, cosa que dudo), cada quien tiene sus motivos para odiar y sin embargo usted no lo hace? Qué espera? Una ovación o reconocimiento por su actitud Mandelista. Que si usted no lo hace yo no debo? Que si usted pudo entonces yo también puedo? Felicitaciones, yo nunca podría perdonarle todo lo que hizo, y sé que mucho fue adrede. No seguiré creyendo que usted pueda ser bueno, que pueda cambiar o que sencillamente esté asustado. Ya me demostró unas quinientas veces lo que es capaz de hacer para no salir herido y por más que quisiera ser yo quien tuviese la corona esta vez, prefiero dejar el juego como una perdedora. Que se termine todo. Si era cierto que prefería la guerra contigo al invierno sin ti pero cuánto costaría eso? si nunca te tuve. Felicitaciones! Me jodió. En todas las posiciones inventadas por el humano. En todas las formas creadas por los sentimientos. Felicitaciones! Se queda con el trofeo, puede jactarse de su victoria con terceros pero yo no vuelvo.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Diario de una Sobreviviente

Deberíamos hacer el diario de una sobreviviente. Oficialmente se cumple una semana. Decidí dejar de hablar de amores todo el tiempo y hablar de mis aventuras y desvarios, y quizá me ayude un poco más a sobrellevar esta necesaria necesidad de olvidar, perdonar, como lo queramos llamar... Sólo poder pasar la página.
No quisiera perder mi romanticismo característico así que por aquí dejaré por escrito que aun pase lo que pase, si se presenta la oportunidad, si coincidimos, si el destino vuelve a darme razones para soñar, yo con todo el gusto del mundo me volvería a equivocar, contigo.

Ha pasado una semana que comenzó tan como debe comenzarse, muy fuerte y decidida. Sin problema alguno se colaron muchos recuerdos, palabras, memorias y logré esquivarlas y salir invicta. La rubia había vuelto al ruedo y esta vez sin planes de regresos.
A mediados comencé a derivar y no sabía cómo reaccionar, así que no hice nada porque nada me convencía lo suficiente.
Cuando más se acercaba la fecha de corte, más miedo sentía. De verdad lo olvidaría?, digo, a diferencia de las ochocientas cincuenta y cuatro veces anteriores, la ochocientos cincuenta y cinco se sentía bastante diferente. Y qué haría cuando eso sucedería? Vivir, obviamente, esa es la respuesta pero acaso, él no volvería a escribir? Y entonces, lo tratarías distante y se distanciarían como tanto predijo la realidad? Eso es lo que realmente quiero?.
De pronto me vi en la incertidumbre y con necesidad de una pronta respuesta, así que no hice nada, porque nada me convencía.

Sé exactamente lo que no quiero. Sé que lo quiero pero sé que <esto>, sea lo que sea, no es de mi agrado. Ni cumple con mis sueños, necesidades, pasiones, no, no me da basto.

Así que desde ahora, tendremos una nueva sección mis amores. "Diario de una Sobreviviente". A qué?
A las calles frías, a la cerveza barata, al amor sin locura, a la estabilidad, trabajos, clases, vida profesional, vida personal, vida familiar, economía, Venezuela, nuevos tiempos viejos trapos; toda chica necesita un cambio.

Veamos que tal me va.

Sé exactamente lo que no quiero, es hora de descubrir lo que quiero.

Y sobre él?... Ahm, ya está un poco rayado el corazón... Pero al igual que en los altercados anteriores, como nada me convence no hago nada y así seguiré hasta encontrar algo que me haga sentir que mis sentimientos no serán en vano.

jueves, 19 de diciembre de 2013

La última carta.

Nota: No iba a publicarla, pude hacer que él la leyera. No como hubiese deseado pero lo hizo. Ahora el panorama cambió, mucho más lejos de todo lo que aquí está escrito y no quisiera ver como las palabras más honestas, puras e inocentes que he escrito se van al olvido. Se borran con un simple "delete"... Así que por lo menos, ya que el sentimiento no promete durar, entonces que lo que fue perdure aquí.


Dicen que al final todo saldrá bien y que si aun no sale bien, entonces todavía no es el final. 


Esta es una de las noches que recordaré por el resto de mi vida. Más que una aventura, abrió mi coraza y me destruyó por completo. No dejó nada dentro y creo que jamás había llorado tanto. Pedía silencio pero gritabas a mis demonios, me golpeabas en el pecho, de despreciabas y querías por igual.
Fue brutal como me expuso de formas en las que nunca imaginé que alguien pudiese hacerlo y no se detuvo hasta vaciar toda su ira conmigo. Me siento limpia y un tanto deprimida, sé que aun me falta por llorar pero me otorgó la oportunidad de finalmente cambiar mi vida.

Tienes razón cuando me dices que te aprecio demasiado, que no lo mereces, pero sé que no fue en vano pues finalmente supe el porqué había esperado tanto.
Nunca encontraré una forma de agradecerte por  tanto que hiciste por mí. El dolor, el abuso, la impotencia… Todo finalmente rindió sus frutos.

Ninguno de los dos jamás sabrá por qué acabó de la forma como lo hizo. Por qué ninguno de los dos no hizo ni el mínimo esfuerzo por una despedida decente, pero por primera vez fui capaz de aceptarlo y seguir mi camino. Supongo que no todas las historias de amor terminan con un “juntos para siempre” pero eso no las hace menos llenas de amor.

Fue el mejor momento que tuvo nuestra intermitente historia y creo que esa fue la razón por la que usted lloró, ya no había resentimiento de por medio y finalmente aceptó que es un tanto triste darte cuenta de cuánto puede llegar a quererte una persona y sencillamente no poder corresponderla.

A la mañana siguiente, supe que todo había terminado. Volviste a cerrarte y fue casi casi como si todo lo que sucedió en la noche, todo lo que se dijo en esos besos lo hubieses olvidado. En parte, fue mejor así, hubiese sido perfecto despertarnos con la misma honestidad con las que me acariciabas en la madrugada pero no me hubiese permitido volar.

Gracias señor Jones por tanta sangre, sudor y lágrimas que me hizo derramar en estos años, gracias por haberme usado hasta el punto donde me destruyó por completo, porque sé que usted nunca me lastimaría sin razón. Gracias por darme la oportunidad de empezar de nuevo y permítame decirle que nunca lo olvidaré, porque aun si quisiera no lo conseguiría porque entiendo que sencillamente hay cosas que no salen del corazón. Siempre será un placer volverlo a ver y colarme con usted entre sus sábanas. Un beso corto y un te quiero interminable, pues la mejor forma de despedirse es sencillamente no hacerlo. Sea feliz y espero que un día pueda ver en usted todo lo hermoso que yo vi.

Quererlo siempre será el mejor de mis errores. Porque a pesar de que sufro, sé que me quedo con la mejor parte, sentir todo esto tan real y tan inocente como lo demostraron las miradas antes de caer en el olvido.

Atentamente, su eterna enamorada. La chiquilla. La llorona. La leona. La terrible. La inocente y con miedos. 
Toda mi vida esperé por este momento, tomaré sus alas y aprenderé a volar. Blackbird fly.

Y sobre mí, aun me quedan varios días en la ciudad del caos y tengo la certeza de que nos volveremos a ver. Yo creo en el destino y creo en el amor que me demostró esa noche pero sé que no nos volveremos a topar por ahora, fue suficiente para este viaje. Espero que esa vez, no vaya porque me lo pediste sino porque sencillamente tuve las ganas de hacerlo.

Caracas siempre será nuestra, por lo menos para mí y en casi total secreto. Porque cada esquina guarda uno de nuestros tropiezos, sus gestos o su forma cómica de caminar.

Espero que me recuerdes porque yo nunca te olvidaré C.
---


Mi bus ya llegó a su destino y el tuyo? Conseguiste todo lo que buscabas o aun sigues perdido?, yo no tengo nada pero me siento libre, feliz, completa y absolutamente en paz pues mi verdugo se redimió, me besó, me llenó en llamas reduciéndome a sólo cenizas y ahora es mi decisión tomarlas y convertirme en la chica con la que siempre soñé o volverme a joder. Mi karma finalmente fue pagado.

El extraño al cual amo.

En la versión original, ese título iba en pasado pero en la versión real, no se puede negar el presente.
No sé cómo, no sé cuándo, sólo sé que sucedió.
Tengo miedo al futuro, tengo miedo del pasado y desearía vivir el presente bajo mi cobija y no salir jamás.
Es la primera vez que realmente dudo que nos volvamos a topar.
Ya no me conoce, ya no lo conozco y yo que presumía mucho sobre cómo conocía cada uno de sus gestos.
Creí que podía leer por dentro de sus ojos, creí que realmente podía ver más allá de su extraño lunar.
Sus ojos se volvieron cristales, reflejos de las calles sucias, de mis caras largas, de todo lo que uno no quiere ver cuando va para allá.
Debo comenzar a analizar su posición, no imagino vivir tu vida con pausas comerciales para permitirle a una pequeña que te quiera y te odie y te ame y te deje cada de vez en cuando. Creo que para mí sí es más fácil, pues esa ciudad es como el puerto libre donde todas mis fantasías me son accesibles.
Este escrito es un asco, necesito ordenar mis ideas pero necesito drenar tanto. Tengo tanto miedo, sabes? Tanto, tanto.
Pues es la primera vez que me hablaron de ti y no me causó un gran impacto.
Y es la primera vez que lloro sola, en sobriedad, a medio día y sin verguenza alguna.
Es la primera vez que realmente siento que no habrán mañanas. Que no importa cuánto sueñe nunca sucederá.
Me jodiste, mi cabeza ya no soporta tanto.
Me alejo de todo lo lindo, lo romántico, de los sueños y las noches en vela.
Es la primera vez que siento que te amo tanto, pero tanto tanto pero, no te quiero más.

martes, 3 de diciembre de 2013

Cambio Brutal de última noche.

Es una de esas noches en que no tienes nada de sueño y sin embargo no paras de soñar.
No es que ya no te quiera o te quiera menos, es que ahora te conozco lo suficiente como para saber cuando marcharme.
Por lo que sucedió, lo valió y lo valdrá todo este tiempo.
Le dijo "hasta luego" y ella sonrió sin decir nada, su cabeza susurraba "hasta que me vuelvas a querer".
Se dio la espalda y volvió a contar las horas.
Y a pesar de que a veces la espera se hacía larga y cansada, interminable... Otros días se daba cuenta de que faltaba menos que ayer.
Nunca hubo un tiempo promedio, una etapa o un semestre que pudiese tomar como referencia pero sabía que era sólo cuestión de tiempo y al tiempo hay cosas que son mejor dejarselas por completo.
Habían otros días en los que de verdad se preguntaba si algún día sucedería...