miércoles, 27 de noviembre de 2013

Caracas

Entonces me dijo que no estaba orgulloso de la forma en la que he estado viviendo últimamente. Que es peligroso. Que soy más que esto. A ciencia cierta no podría decir porqué hago lo que hago pero justo cuando estuvo a punto de quebrar mi moral y hacerme querer cambiar me di cuenta que no necesitaba ninguna excusa, era feliz, de a ratos pero tenía más libertad de la que él siquiera ha soñado. Puede que no sepa porqué vivo como vivo pero mentiría si dijera que no lo había deseado así. Él me dio la oportunidad de cambiar, de escoger quién quería ser de ahora en adelante... Pero creo que olvidó quien era yo, pues puede suceder quinientas veces más y seguiré escogiendo este camino, el de no tener un camino.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Cien.

Rebuscando entre las conversaciones actuales traté de asimilar la situación actual, la cual seguía igual de jodida que antes pero ya comenzaba a apestar. Quizá nunca fue suficiente y me refiero a ambos lados por igual pero supongo que el tiempo no nos convierte en más alegres y al cuerpo a veces también le hace falta olvidar. Olvidar los besos, los cigarros, los amigos y los locales de cerveza barata... Al final de cuenta los recuerdo como las fotos impresas terminan añejandose y nunca se verán igual. Estaba a la mitad de mi segundo cigarro continuo y mi garganta ya no podía más pero me resulta imposible pensar sin humo que humedezca mis ojos. Como las cenizas van humedeciendose en el lavado, las memorias de los imposibles se van alejando a lo ancho del horizonte emocional, la meta cumbre se aleja y no quedan reservas como para poder naufragar. Cuenta la leyenda que una chica lo quiso todo y todo dio sin importar, cuenta que ella era feliz con migajas hasta que la renta tuvo que pagar. Dicen en las calles que sigue siendo como cuando tenía dieciseís, seguiría aceptando cosas que no debe por el simple placer de olvidar. La leyenda culminó y la chica no quedo a más que reducida a sólo historias; historias urbanas, historias de calle y esas historias que te cuenta tu madre sobre la vecina y sus rollos maritales. Desde entonces comenzó a trabajar, a rebuscarse, a no conformarse y a no parar y entonces ya no confiaba en nadie pero decía que no para no entrar en detalles. La cosa es que desde entonces, cada vez que bebe agua aguanta el buche en su boca por cuestión de segundos, lavando sus muelas y remojando sus labios como si buscara aprovechar cada gota, como si se le fuese a acabar, como si lo supiera. Besaba, bailaba, reía y ya no lloraba y tenía la oportunidad de finalmente tener su vida en orden, pero la costumbre a las malas costumbres eran más difíciles de sacar que las manchas que hacían sus cortadas en sus camisas, pantalones, brasieres y demás.
La noche no está tan fría y la verdad no estoy tan desesperada (se dijo) y entonces le dio un beso que sintió dentro de su ombligo. Como si el asunto fuese real y se estuviese despidiendo de un gran amigo. Como si hubiese algo porque luchar pero prefirió sólo colocarse su abrigo. Camino con la tristeza de que aquel añejo no fue más que la perdida de lo que parecía una prometedora cosecha pero, que más da! la nena se rehusaba a esperar a alguien que no quisiera volar.

Volar, saltar, jugar... De qué sirven tantas incoherencias si hoy en día nadie se toma la molestia de pensar?

Y va, y va y vuelve a regresar... La nena está cansada pero siempre pide más. La renta está cara y tiene un corazón por recuperar.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Travel.

Estaba recordando todos los buses que tome durante mi viaje.
Era tan simple, tan sencillo... Si tenía un problema, algo que me molestase... Tomaba uno a la próxima estación.
Casi, era como si nada fuese real... Si nada importase o afectara realmente porque cuando algo no me gustaba, tenía la oportunidad de irme a cualquier otro Estado, siempre había alguien esperándome.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Diálogo Imaginario 13432424

Voy a viajar, sólo por un día y sé que tienes muchas obligaciones pero si gustas, podrías dejarlas a un lado, olvidarte de todo y venir conmigo, sólo por un día.

- Hola
- Hola! No esperaba que vinieras.
- No esperaba hacerlo.
- Me alegra que estés aquí.
- No debería, sabes? Podría perder mi trabajo por esto.
- Lo sé, pero tranquilo, a veces tomamos malas decisiones que nos joden de por vida sin saber siquiera el porqué y cada noche que pase desde ahora hasta el resto de tu vida te arrepentirás de ellas pero puedo asegurarte de que valen la pena.
- Sigues diciendo incoherencias...
- Juro tener sentido en todo lo que digo. Verás, aun no sé porqué esa noche decidí esconder pandora junto con los cigarros que le robé a mi madre, digo, nunca lo hice pero esa noche sucedió y gracias a esa imprudencia perdí el "viaje de mi vida"... Pude haber aprendido un idioma nuevo, alejarme de casa y de todo lo que siento seguro, pude haber conocido Holanda, Europa, pude haberme encontrado a mi misma en mitad de la muchedumbre de idioma inentendible; pero esa noche no lo vi así, esa noche no pensé en lo que podía perder porque lo creía seguro y cometí la estupidez de robar sus cigarros y...
- Y fuiste a rehabilitación y perdiste todo... Eso te alegra?
- Sí, en parte sí... En gran parte.
Si no hubiese sucedido quizá aun no pudiese dormir, quizá nunca me daría cuenta de la tranquilidad que es estar sobria y no menos importante... Si me hubiese ido, nunca te hubiese conocido en primer lugar.
- Y me vas a decir que fue mejor conocerme que viajar a Europa?
- No digo que fue mejor o peor, sólo digo que de alguna u otra forma, siempre conseguimos lo que queremos... Quise conocer un nuevo mundo y me aventuré a venir hasta acá para sólo conocerte a ti... Tu fuiste mi Holanda, tal cual como la soñé... Todas estas personas nuevas que conocí gracias a ti, todos los lugares que quedaron marcados en mi mente... Quería huir de casa y encontrar mi hogar y lo encontré contigo, lo encontré debajo de tu brazo... Descubrí la soledad en la muchedumbre que hablaba otros idiomas y aprendí uno nuevo... Aprendí a descifrar tu mirada, tus gestos... Aprendí a que el cariño no siempre se dice, a veces sólo se siente.. Y que el amor está envuelto en lágrimas de miedo.
- De verdad, piensas convencerme con eso?
- No busco convencerte, sólo quiero hacerte saber que cuando quieres algo lo tienes, aun cuando no es de la forma exacta en la que lo quieres. Tu fuiste mi aventura la cual nunca olvidaré y por infortunio, por más que regrese... No seguirá siendo lo que viví.. Pero eso no significa que haya perdido algo grande... Te tuve a ti y ese fue el sello que siempre añoré en mi pasaporte.
Tendrás tus razones para no faltar y aun así decidiste venir... De aquí en adelante sólo dedícate a disfrutar que yo te enseñaré el placer que es arrepentirse de por vida.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Feliz Cumpleaños

Y aquí estoy de nuevo utilizando una excusa rebuscada que me permita hablar sobre él.

El chiste dejo de ser gracioso y ya ni provocaba lástima entre mis allegados; agoté todos mis recursos y ya no había compasión hacia mí, porque sabían que no era que no entendiera las circunstancias, sólo que sencillamente no quería entender.

Me gustaría decir que hay mucho bueno de lo que pudiera escribir pero no puedo engañar a mi reflejo en la ventana de la cocina. Parecía esposa maltratada, llorando mientras friega para que nadie la escuche y respirando justo antes de soltar una lágrima para que el rímel no se corriera.

Me encargué de que todos supieran la causa de mis depresiones alcoholizadas pero no estaba en condiciones de asumir reproches por mi falta de control hacia mis vicios.
Dejé de cortarme cuando me di cuenta de que nunca tendría la fuerza suficiente como para presionar el filo hasta que cortara de forma significante e irreversible; había perdido la gracia… Pues no era una suicida… Sólo, una idiota desesperada.
Algo así sucedió con su recuerdo, con su persona… Sólo que en este caso lo apropiado sería seguir intentando hasta que finalmente consiga mi cometido. Entienden?

La merideña se había obstinado al punto de represión donde ya no entraban perdones, consuelos o siquiera un poco de entendimiento… Sólo quiere escupirle la cara y aun así no lo haría porque no quisiera desperdiciar saliva. Podrían juzgarla? Su mejor amiga ha sido herida repetidas veces y ella pretende sufrir del síndrome de Estocolmo.

La caraqueña se había dado por vencida al punto de dejar todas las respuestas como la pregunta… A veces me gusta creer que él también me piensa, le digo… Y ella responde “Sí eso es lo que te gusta, entonces hazlo”.

La gocha ni siquiera quiere saber del tema, así que lo obvia, al igual que mi rubio favorito.
Y Nery… Nery siempre tendrá el hombro disponible para decirse “Todavía? Creí que en el ante penúltimo viaje lo olvidaría”

Sin amigos, ni respuestas y con preguntas que me rehúso siquiera a preguntar(le).
Un día como hoy hace con exactitud dos semanas apareció (y admito haber tenido mucho que ver en eso); era viernes y según mis amigos hacía frío… Estaba ebria y comprometida por la noche pero ambos (los tres en este caso), sabíamos que si se presentaba la oportunidad, saldría corriendo y no me importarían las consecuencias (jamás dejaré de sentirme de diecisiete mientras esté su nombre presente).
La cosa es que mi plan secreto era “nacer para morir”, tan literal como la canción de Lana y tan triste y punk que podría sonar… Sólo verle y explotar… Explotar en todas mis formas (como siempre hice mientras me acompañaba en mi ebriedad)… Gritar, gemir, llorar, reír, quejarme, que me duela, quererlo, que le duela, querernos, querernos y luego dejarnos y que me vuelva a doler pero finalmente entender que “a veces el amor no es suficiente, no sé por qué”… Dejarle decir sus últimas palabras con la esperanza que en alguna de ellas existiera un “te quiero” esperanzado para cerrar la última oportunidad…  “porque tú y yo, nacimos para morir”.

Entonces es otro viernes donde el mal alumbrado de mi ciudad, el frío, la neblina y las cervezas donde Ligia harían de mi ida a fumar el momento más melancólico de la noche porque, con suerte, conseguiría emborracharme lo suficiente como para llegar a casa, esquivar mi cigarrillo encerrada en el baño e ir directamente a mi cama a sentir como todo se mueve tan delicada y divinamente, como todo se va borrando y mi vista nublando hasta que cierro los ojos y doy diez mil vueltas de perro antes de quedar profundamente dormida, y en la mañana, tener una hermosa resaca tan dolorosa y vergonzosa como para siquiera preocuparme por lo que pensé, dije o hice durante la noche.

Qué rayos debe hacer una chica por acá para conseguir un abrazo?... Uno fuerte, de alguien que realmente la quiera… Por lo menos durante la noche.

La experiencia me vence y recuerdo que terminaría sintiéndome aún más sola pero, es mucho pedir por un buen engaño? De esos cuyos besos sencillamente logran hacerte olvidar que estas besando la boca equivocada.

No estoy cansada pero mi cuerpo se duerme fácilmente; mis pies están hinchados y mi vestido sucio por mi teoría de “si te sientes mal, vístete bien”. Es apenas la 01:31am del viernes 25 de octubre del 2013 y a pesar de que aun nada de esto ha sucedido en su totalidad, no es un deja-vu… Es un “aquí nada nunca cambia, nada mejora” y por más que cambie en todos los aspectos, hay uno que nunca cambia y es el hecho de que lo extraño pero (por fortuna), hay días en los que me convenzo de que no lo hago.

Autoaceptación es saber que seguirás esperando a que un día vuelva a romper su coraza y te pida que te quedes y saber que aun así, nunca cederá lo suficiente como para poder realmente creerle pero, igual lo harás… Porque muy dentro de ti sigues pensando que un día de verdad se levantará y se dará cuenta de que también te extraña (y de la misma forma en que tú le extrañas).
Realidad es que si sigo volviendo, seguirá en el mismo juego de tenerme cuando le dé la gana y de dejarme de igual forma… Y entonces volvería a decir que estoy cansada y seguiría estancada en la misma guerra, en busca de revanchas estúpidas porque estoy esperando mi turno para batear pero nunca aprendí siquiera como agarrar el bate. Si hubo algo que nunca olvidaré de mis reuniones en NA es que cuando se trata de cosas que no puedes controlar, tomarlas no soluciona la ansiedad, sencillamente la aumenta.

Cuando se trata de él soy débil pero, después de tres años me di cuenta de que cuando también se trata de mí, debo ser fuerte… Porque merezco que me quiera de la misma forma en que le quiero, aun cuando sé que él no sabe lo que es eso y que con casi seguridad, podría decir que nunca lo hará (conmigo).
Sin embargo, si me permiten cantar una canción esta noche y que todos los seres del planeta la escuchen sería “Cry, cry baby”… Porque por absurdo e inútil que sea, siempre me gusto decir lo que pienso y como me siento y que si me lo pides, yo aún me iría contigo… Porque (gracias Nery), “el amor duele, pero a veces es un buen dolor y me hace sentir que estoy viva”.
Sencillamente, estoy enamorada del amor.

Hace exactamente diez días que prometí no escribirle… Pero esto no cuenta, pues es otra de esas cartas que lanzo al internet con la esperanza de que cuando sea leída por él no esté marchita.

martes, 15 de octubre de 2013

Bitácora del Capitán: Fin de la vía (no retorno)

Amo mi laptop y el sonido que hago al teclearla pero la tecnología aun no logra superar el sonido de las hojas al pasarse.
"Puedes volver a casa pero te costará"
Mi meta de finalizar mi carrera de nuevo se ve truncada por las formalidades... Aunque después de esas huidas a la playa tampoco es que me importe tanto.
Es hora de desempacar, ordenar y agradecer a todos aquellos que hicieron de mi bitácora la mejor decisión que pude tomar hasta los momentos.
Tres meses de vagabunda me robaron seis meses académicos... Pero la vida real es aquella que sucede y al final de cuentas, aun estoy joven... Puedo darme ese placer.
Es hora de cerrar los capítulos y aceptar las realidades... Así que es hora de concluir la Bitácora.
Quizá pasé por muchas ciudades, infinidad de lugares, hogares, personas que me tendían su mano y me brindaban unas aventuras inolvidables pero más allá del viaje en general, de lo palpable... Más allá de todo eso estuvo la verdadera aventura... La chica sola y con ello, el enfrentarse al mundo, a la gente, a nuevas tierras, nuevas cosas... De eso se trataba todo esto.
Sobre los personajes que quizá pasaron por alto... Para ellos va este día.

Conejo:
El sólo imaginarlo sonriendo, coqueteando con otras me mata.
Puedo aun recordar a la perfección las cosas de él que detestaba pero como las goteras de una vieja casa, uno se acostumbra a ellas.
Él era mio y eso lo cambiaba todo por completo.
El sentido de pertenencia... Es eso que convierte a una casa en un hogar y él... Él era mi hogar...
Mi lugar estaba justado a su lado.
Era mi refugio... Donde podía gritar, gemir, llorar, sin vergüenza alguna.
Estaba acostumbrada a sus grietas, sus goteras y sus pesadillas en mitad de la noche.
La seguridad que te da tener algo tuyo... Algo propio.
La sensación de tener algo palpable es irrevocable; por eso en parte entiendo su frustración hacía la distancia.
A veces, antes de dormir, me siento durante varios minutos en el baño y abro un poco el grifo del lavamanos sólo para verlo correr... Cierro los ojos y escucho su voz, "No te vayas Luivir, por favor no"
El absurdo de escribir sin querer respuesta y el aun más absurdo esperarla y no tenerla.
No vale de nada insistir cuando no puedes jactarte de tu recompensa
Así que dejé de buscarlo...
Eso no significaba que mi corazón no se arrugara cuando colgaba el teléfono sin un "te" antes del adiós... Pero consigue de cierta forma que entienda otros sucesos de mi vida que no creía posible
Como el hecho de alejarse de quienes quieres sólo para permitirles (o quizá permitirte) tener una vida, continuar con los viejos planes pospuestos por nuestros suspensivos.
Alegremente puedo decir que él no es una nueva herida a este cuerpo.
No es un fantasma.
No me aprierta.
Es sólo un romance tan jovial, infernal, feliz y pasajero.
Tal cual como prometieron que sería...
Aquí no había odios, ni herida...
Sólo suspiros ocasionales imaginando esas noches demenciales.
Me mostró tanto de mi que estuvo oculto... Me quitó la verguenza a exigir e imponerme.
Como un muy buen amigo con quien haces el amor y luego duermes... Y luego pueden volver a ser felices e íntimos.
Me dio la fuerza suficiente para recordarme muchas cosas... Como que si no obtengo lo que quiero no tiene razón seguir insistiendo... A veces, a la gente no le importa lo suficiente... No le importas lo suficiente y eso está bien... Debes aprender a que entonces no te importe lo suficiente.
Gracias a él, enfrento a los fantasmas y salgo casi ilesa... Casi, pero ahora duele un poco menos.

Y sobre los santos, verdugos y tumbas...
Creo que fue justa la visita al mausoleo
entregamos un buquet lleno de todo aquello que fue en vida
El ceder, escuchar y no entender...
La impotencia y la necesidad
La dulzura y la dureza.
Visitarlo fue como toparse con un viejo amigo, con el morbo acumulado (por supuesto).
Supe que no tendría lo que quería desde el instante en que reconsideré su pésimo intento de robarme un beso.
Todos lo sabían desde antes lo que sucedería y supongo que precisamente por ello no fue sorpresa para ninguno.
Entonces no entiendo porqué luego fuimos tan ajenos.

(POR FINALIZAR...)

lunes, 7 de octubre de 2013

Un texto y dos frases

Era la misma de hace tres semanas atrás pero se veía diferente... Esta vez llovía y sus calles se inundaban... Esta vez ya no lloraba pero tampoco tenía motivos para sonreír. Esta vez ya no le temía a nada pero no hacía de mi un ser más vivo...
A dónde se fue la poesía? La magia y los encantamientos?
Los mismos edificios ubicados con exactitud en los mismos lugares donde los vi por última vez pero ya no se veían tan grandes, tan imponentes... Las ventanas no brillaban, el sol no picaba, la multitud no molestaba.
Era Caracas pero sin amores, sin pretenciones, sin sueños, sin necesidades y sobretodo, sin esperanzas.
No me servía de nada una ciudad tan grande si no tenía con quien soñarla.



Podemos quedarnos en la terraza por el resto de la noche, mañana tendremos problemas pero podremos ver las estrellas.



Más absurdo que esperar que suene el teléfono después de finalizar la conversación con un "te llamo"...
"Te llamo", el nuevo negro de las despedidas. La frase definitiva que indica que tu casi relación o algo acaba de terminar. La forma sutil de marcharse... Como todo un idiota.